Martes, 10 de Mayo de 2011

Berlusconi apuesta todo a Milán

El primer ministro italiano quiere hacer de las municipales un plebiscito que refuerce su Gobierno y deslegitime a la Magistratura

DANIEL DEL PINO ·10/05/2011 - 08:30h

REUTERS - Berlusconi saluda a su salida del Palacio de Justicia de Milán, ayer. -

"Si pierde Milán, pierde Berlusconi". Lo han vaticinado en las últimas semanas Umberto Bossi y otros pesos pesados de la Liga Norte, el único socio de Gobierno del partido de Silvio Berlusconi, el Pueblo de la Libertad (PdL). Y sus palabras no son el típico ultimátum para acelerar esta ley o conquistar aquel ministerio. Nadie lo sabe mejor que el propio Berlusconi. Nueve provincias y 1.310 ayuntamientos se someten entre el domingo y el lunes próximos al veredicto de las urnas. La partida principal se juega en Milán, de ahí que Il Cavaliere se haya colocado como cabeza de lista en la capital lombarda sin tener ninguna intención de convertirse en alcalde de su gran feudo.

El primer ministro busca hacer de los comicios un plebiscito que refuerce su Gobierno y deslegitime a la magistratura por los cuatro procesos judiciales que tiene abiertos contra él. En el fondo, es uno de los dogmas básicos del ideario populista berlusconiano: si la gente le vota quiere decir que creen que es inocente. Ergo, lo es. Ergo, la Fiscalía de Milán está compinchada con la izquierda para eliminarle de la política.

Según Il Cavaliere', «el voto milanés es clave para sostener al Gobierno»

La tesis del plebiscito la refuerzan sus palabras en dos mítines este fin de semana. El sábado, en Milán, sacó la artillería pesada contra la Fiscalía: "Los fiscales de Milán continúan sus intentos subversivos. Esto es una patología, un cáncer de nuestra democracia, que debe ser extirpado". Y el domingo, en Cerdeña, explicó la importancia de ganar en su feudo: "El voto de Milán es fundamental para sostener y fortalecer al Gobierno del país. Milán, con Letizia Moratti, dará el empujón que necesita nuestra mayoría para poder gobernar otros dos años. No podemos si quiera imaginar que Milán caiga en manos de la oposición". Más claro, agua.

Lo que pasa es que la cruzada antifiscales está causando demasiados problemas a Moratti, actual alcaldesa de Milán por el Pueblo de la Libertad (PdL) de Berlusconi y candidata a renovar su mandato. A los pocos días de arrancar la campaña, Roberto Lassini, que opta a un puesto de concejal con el PdL, empapeló Milán con pósters que rezaban: "Fuera las brigadas rojas de las fiscalías".

Ataque a la memoria histórica

Va como cabeza de lista en la ciudad, aunque no será alcalde si gana

El presidente de la República, Giorgio Napolitano, reaccionó furioso condenando la iniciativa y recordó a Lassini que su ataque manchaba "la memoria de todos los magistrados muertos en atentados terroristas de las Brigadas Rojas, así como la dignidad de sus familiares". Ayer, durante el día de la memoria a las víctimas del terrorismo, Napolitano lo volvió a recordar.

Moratti y varios dirigentes del PdL pidieron la dimisión de Lassini. Este, compungido, envió una carta a Napolitano pidiendo disculpas y anunció su renuncia. Pero nunca se hizo efectiva, porque las listas estaban cerradas y si se retiraba de la campaña no le podría reemplazar nadie. Eso, o porque recibió una llamada de Berlusconi expresándole "su solidaridad". La Fiscalía, como es normal, le denunció por difamación.

Cuando el pasado sábado, en el Palasharp milanés, Il Cavaliere empezó a masacrar a los fiscales, la cara de Moratti era un poema. Entre los dos sólo juntaron a unas 4.000 personas en el pabellón deportivo cuando esperaban más del doble. Y la situación fue tan embarazosa que tuvieron que tapar las gradas vacías con telas para dar sensación de lleno. De nada sirvió, porque a los tres cuartos de hora de discurso del primer ministro, la gente empezó a marcharse.

El mitin de Moratti y Berlusconi reunió a 4.000 personas; la oposición, a 10.000

La guerra de cifras, si se tiene en cuenta que el candidato de la izquierda, Giuliano Pisapia, congregó a 10.000 al día siguiente, la tienen perdida. Pero eso no es lo que más teme Berlusconi. Al ser un municipio con más de 15.000 habitantes, las elecciones en Milán se decidirían a doble vuelta si uno de los candidatos no consigue más del 50% de los votos y esa es la opción más probable, según las encuestas.

En 2006 Moratti salió elegida de forma directa con el 51,6% de los votos, pero ahora los sondeos le dan una horquilla entre el 45% y el 49%. Y con la cantidad de enemigos que se ha forjado Il Cavaliere en los últimos meses, cualquier alianza con tal de hacer caer la plaza berlusconiana por excelencia será bienvenida.

Porque allí es donde en los sesenta surgió el Berlusconi empresario. Donde nació su primer Gobierno en 1994 con Forza Italia. Es la sede de su imperio mediático y donde es presidente de un club de fútbol. Y Bossi, como buen político oportunista, y único sostén en el Gobierno a día de hoy, sabe que si cae Milán, cae Berlusconi. No es un ultimátum más. Es como George Clooney, pero sin Martini. No Milan, No party.

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