Lunes, 9 de Mayo de 2011

Cuba se plantea permitir a sus ciudadanos los viajes al exterior por turismo

EFE ·09/05/2011 - 17:23h

EFE - Un hombre compra en La Habana, el folleto que contiene los "Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución", como se denomina al plan de reformas económicas del Gobierno de Raúl Castro para "actualizar" el socialismo cubano.

El Gobierno de Raúl Castro se plantea permitir que los cubanos viajen al extranjero como turistas, lo que supondría suavizar las restrictivas normas migratorias de la isla, según se desprende del documento definitivo sobre las reformas económicas del país divulgado hoy.

"Estudiar una política que facilite a los cubanos residentes en el país viajar al exterior como turistas" es una de las principales novedades de la versión final del plan de ajustes económicos que aprobó el VI Congreso del Partido Comunista Cubano (PCC, único) celebrado en abril.

La inclusión de esa directriz en el documento oficial que traza la política económica y social de Cuba para los próximos años representa en sí misma un hecho destacable, aunque no se menciona si la medida conllevará la supresión de la famosa "tarjeta blanca" o permiso de salida obligatorio para salir del país.

Para viajar de forma temporal al exterior los cubanos necesitan un Permiso de Viaje al Exterior (PVE) que se solicita a la Dirección de Inmigración y Extranjería (DIE) de su localidad o municipio de residencia, además del visado que otorga el país a visitar, entre otros muchos documentos.

El propósito de "facilitar" las salidas al extranjero por motivos turísticos podría dar paso a la eliminación de algunas de esas restricciones y recoge una inquietud muy demandada por los cubanos, pero aún habrá que esperar para ver cuándo y cómo se concreta la medida.

Los cubanos conocieron este lunes la versión definitiva de los llamados "Lineamientos de la política económica y social del partido y la revolución", aprobados en el reciente cónclave comunista y que contienen el plan de ajustes para actualizar el modelo socialista de la isla con el objetivo de superar la aguda crisis que arrastra desde hace décadas.

Aunque ya fueron anunciadas durante el Congreso del PCC, otras de las novedades que aparecen en el documento final son la posibilidad de que los cubanos puedan comprar y vender automóviles y viviendas a título particular.

También se incluye, con más detalle que en el proyecto original, la posibilidad de que los habitantes de la isla accedan a créditos bancarios y a otros servicios financieros, singularmente para el caso del sector del empleo privado a fin de contribuir a su desarrollo.

El plan de ajustes establece, además, la necesidad de tener políticas de precios acordes con la actualización del modelo económico y de avanzar en la unificación monetaria.

En ese documento se propone también estimular la creación de cooperativas de primer y segundo grado, y diseña una descentralización hacia el ámbito municipal para lograr el autoabastecimiento favoreciendo el desarrollo de "mini-industrias" y centros de servicios.

En total, la versión final del plan de reformas contiene 313 "lineamientos" frente a los 291 originales.

El plan de reformas que lleva a cabo el Gobierno de Raúl Castro pretende actualizar el modelo económico sin renunciar a la planificación socialista -aunque "se tendrá en cuenta el mercado"- y sin permitir la concentración de la propiedad en personas jurídicas o naturales en las formas de gestión no estatal.

Los ajustes abren un pequeño resquicio a la iniciativa privada con la ampliación del trabajo por cuenta propia a 178 actividades económicas, y pretenden impulsar el desarrollo del sector "no estatal", con la previsión de que éste llegue a representar un 40 por ciento de la economía nacional en un plazo de cinco años, según economistas locales consultados por Efe.

Otra de las principales medidas de las reformas de Raúl Castro es la reducción de las abultadas plantillas estatales, si bien ese "reordenamiento laboral" se llevará a cabo en función de la capacidad que tenga el sector no estatal para absorber a los trabajadores que quedarán "disponibles", según la terminología oficial.

El VI Congreso del PCC ratificó este plan de reformas en una reunión celebrada del 16 al 19 de abril en la que el general Raúl Castro fue elegido primer secretario del partido en sustitución de su hermano, el expresidente Fidel Castro, que dejó el poder en 2006 por enfermedad.