Lunes, 9 de Mayo de 2011

El aceite de pescado no prevendría la depresión: estudio

Reuters ·09/05/2011 - 16:14h

Por Janice M. Horowitz

Un estudio llevado a cabo en Estados Unidos sugiere que comer pescado rico en ácidos grasos omega 3 no protegería a las mujeres de la depresión, tal como indicaba evidencia previa.

La nueva investigación, publicada en American Journal of Clinical Nutrition, se suma a las pruebas disponibles sobre los beneficios del aceite de pescado, que algunos estudios le atribuyen mejorar la depresión en algunas personas.

"Sabemos que los omega 3 son importantes en la función cerebral. Hicimos este estudio pensando en la prevención de la depresión, es posible que una sea lo que come", dijo el autor principal, doctor Alberto Ascherio, experto en nutrición de la Escuela de Salud Pública de Harvard, en Boston.

Pero los nuevos resultados no confirmaron esa predicción.

El equipo siguió a casi 55.000 enfermeras durante 10 años. Las mujeres, de entre 50 y 77 años, no tenían depresión al inicio del estudio, en 1996.

En esa década, el 5 por ciento de las mujeres desarrollaron depresión clínica. Pero el riesgo fue el mismo, sin importar cuánto DHA y EPA, dos ácidos grasos omega 3, obtenían del pescado que ingerían.

El pescado rico en omega 3 incluye al salmón, la trucha y las sardinas.

El equipo halló signos preliminares de que un omega 3 vegetal llamado ácido alfalinoleico podría tener un papel clave en el ánimo. Por cada medio gramo más de consumo diario de esa sustancia, presente en las almendras y el aceite de canola por ejemplo, disminuyó un 18 por ciento el riesgo de desarrollar depresión.

Un estudio como el de Ascherio no prueba una relación causa-efecto y el autor dijo que se necesitan más estudios antes de realizar cualquier recomendación.

La depresión afecta dos veces más a las mujeres que a los hombres; una de cada cinco mujeres de Estados Unidos la desarrolla en algún momento de la vida.

El doctor Teodore Postolache, que dirige el Programa de Humor y Ansiedad de la Escuela de Medicina de la University of Maryland, en Baltimore, dijo a Reuters Health que aun no puede tomar una decisión sobre el aceite de pescado.

"Hay limitaciones en los estudios sobre depresión, como la falta de certeza sobre qué significa la depresión para los pacientes", dijo el experto.

Usar información de enfermeras, por ejemplo, puede sesgar los resultados porque esas profesionales saben más sobre salud y alimentación que la población general.

"Si se estudian grupos que no suelen consumir aceite de pescado, como la población con bajo nivel socioeconómico, observaríamos un efecto más poderoso de los omega 3 en la prevención de la depresión", comentó Postolache.

El especialista destacó también que el estudio no incluyó mujeres con crisis previas de depresión, aunque ese grupo es "el más importante como blanco para las intervenciones porque tienen alto riesgo de tener nuevas crisis".

Postolache instó a que se realicen más estudios con animales y sobre grupos más amplios de la población.

FUENTE: American Journal of Clinical Nutrition, abril del 2011