Lunes, 9 de Mayo de 2011

Comienza el juicio contra el yerno y jefe de seguridad de los Tous

Lluís Corominas se enfrenta a una posible condena de once años de prisión después de que en 2006 fuera detenido por asesinar presuntamente a un atracador

PUBLICO.ES/AGENCIAS ·09/05/2011 - 12:39h

Después de cuatro años, un tribunal popular empezará a juzgar en Barcelona al yerno y jefe de seguridad de la familia de joyeros Tous, Lluís Corominas, que se enfrenta a una posible condena de 11 años de cárcel.

El 9 de diciembre de 2006, Corominas mató presuntamente a uno de los hombres que asaltaron el domicilio familiar de los Tous en la localidad de Sant Fruitós de Bages, Barcelona.

Según el escrito del fiscal, sobre las 18.45 horas de ese día, el acusado recibió una llamada del vigilante de seguridad, quien le informó de que había visto, a través de las cámaras de videovigilancia, cómo dos intrusos entraban en el jardín de la casa de la familia Tous.

Tras recibir la llamada, Corominas, con una pistola semiautomática, fue con su coche a la vivienda de los joyeros y se acercó a un vehículo estacionado a unos 50 metros de la casa con dos hombres a bordo que, según el fiscal, iban desarmados, y a quienes Corominas disparó dos veces.

Corominas disparó en la cabeza a uno de los intrusos llevándole a la muerte

El procesado dio en la cabeza al conductor, Sinani G., quien fue evacuado al Hospital de Manresa en coma, con pérdida de masa encefálica y sangrado masivo por impacto de bala, que le provocaron la muerte dos días más tarde.

El acusado encañonó al otro individuo, Dulji K., y le retuvo hasta que llegaron los Mossos d'Esquadra, mientras que los otros dos intrusos se daban a la fuga, aunque fueron detenidos posteriormente.

Le pueden caer 11 años de cárcel

La defensa del jefe de seguridad de los joyeros, Carlos Bueren, no discute la autoría del crimen, basada en múltiples indicios, por lo que centrará su tesis exculpatoria en demostrar que Corominas actuó en defensa propia, obcecado por el temor de un asalto al chalé de sus suegros, que tres días antes había sufrido otro intento de robo. Así, Bueren pedirá la absolución del acusado. 

Por su parte, la Fiscalía pedirá para Corominas una pena de once años de prisión porque descarta que el ataque a los dos atracadores constituya un acto de legítima defensa, y considera que los dos presuntos asaltantes intentaron entrar a robar en el chalé cuando no había nadie,  por lo que ya habían salido de la finca al desistir de su acción.

El fiscal pide 11 años de prisión y la defensa la absolución

La Fiscalía admite la atenuante de obcecación en el caso por estimar que el procesado se encontraba "bajo la influencia de un estado de nervios", provocado por el aviso del vigilante de seguridad de que se estaba cometiendo un robo en casa de sus suegros, y debido al "clima de inseguridad ciudadana que se respiraba en aquellos días".

La acusación particular, ejercida por la esposa y el hijo del fallecido, pedirá que se condene al yerno de los Tous a catorce años de prisión, así como una indemnización de 400.000 euros, de los que el acusado ha entregado ya 150.000.

La historia que los Tous quisieron borrar

La familia Tous explica en uno de los capítulos del libro biográfico autorizado Los Tous. Historia de una familia, una empresa y un osito hecho joya, que salió a la venta en verano de 2008, como vivió el encarcelamiento de su yerno.

En el último capítulo, La historia que quisieron borrar, se relatan los antecedentes del suceso, que llevaron a Lluís Corominas a la "obsesión" por la seguridad: en 2004 unos ladrones ya entraron en casa de Laura Tous, una de las hijas del matrimonio de empresarios manresano, situada en la misma urbanización en la que vive toda la familia.

Poco después, descubrieron que en ese asalto habían colocado un micrófono en el dormitorio de Laura y su pareja y, ante ello, Lluís Corominas, pareja de Alba Tous, "da muestras de preocupación y empieza a cuestionarse la seguridad de la familia".

"Estaba obsesionado por la seguridad"

Según el libro, Corominas "aprovecha las sobremesas familiares en casa de sus suegros para insistir en que organicen algún sistema de seguridad para protegerse de posibles robos", que dan su fruto cuando la familia instala un sistema de cámaras de seguridad en las cinco residencias, en las que viven el matrimonio de joyeros y sus hijas.

También explican que el día de los hechos, Corominas se acercó al coche de los asaltantes y les instó a salir, momento en el que el conductor se inclinó a coger alguna cosa y Corominas dedujo que era un arma y, "la tensión hace que cierre los ojos y dispare sin apuntar. Un primer tiro. Le sigue un segundo tiro que, según los expertos, suele producirse como acto reflejo".

"Sin saber el resultado de su acción, continúa el relato. baja y obliga al copiloto a salir apuntándolo con el arma. Lo mantiene estirado en el suelo a la espera de la llegada de los Mossos, a los que Corominas llama de nuevo solicitando que avisen una ambulancia".

Corominas fue llevado a comisaría, donde permaneció tres días y, tras declarar ante la juez, ingresó en la prisión de Quatre Camins por homicidio doloso, donde permaneció tres meses.

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