Lunes, 9 de Mayo de 2011

La planta nuclear de Hamaoka suspenderá sus operaciones tras aceptar la petición del Gobierno

EFE ·09/05/2011 - 07:34h

EFE - Los niveles de radiación marcan 1,73 microsieverts por hora en un colegio de primaria en Kawamata en la prefectura de Fukushima (Japón). EFE/Archivo

La operadora de la planta nuclear de Hamaoka (centro de Japón) aceptó hoy la petición del Gobierno japonés de suspender las operaciones de todos los reactores de la central por el riesgo sísmico en la zona donde está ubicada.

La empresa operadora, Chubu Electric Power, había aplazado este fin de semana su decisión sobre la reclamación formal realizada el viernes por el primer ministro japonés, Naoto Kan, sin precedentes desde el terremoto de 9 grados Richter del 11 de marzo.

En rueda de prensa, el presidente de Chubu Electric, Akihisa Mizuno, dijo hoy que la paralización de la central, que se pondrá en práctica dentro de unos días, se debe a la necesidad de priorizar el bienestar de la población local y de recuperar la confianza de la sociedad en la energía nuclear tras la crisis de Fukushima.

A diferencia de la planta nuclear de Fukushima (noreste de Japón), Hamaoka no resultó dañada por el terremoto ni el devastador tsunami del 11 de marzo, pero se encuentra ubicada en un área con alto riesgo de sufrir un seísmo de 8 grados en los próximos 30 años.

La decisión de suspender las operaciones de todos los reactores de la central de Hamaoka, considerada una de las más peligrosas de Japón, se tomó hoy en una junta extraordinaria de Chubu Electric.

Actualmente sólo los reactores 4 y 5 están operativos aunque Chubu Electric esperaba poner en funcionamiento a partir del mes de julio el número 3, en revisión desde antes del terremoto.

Mizuno, que calificó de "dura" la decisión tomada hoy, insistió en que es "temporal", pues el Gobierno le ha exigido más medidas de seguridad contra posibles tsunamis, y señaló que se tratará de evitar los problemas derivados de un menor suministro de energía.

La planta de Hamaoka se encuentra a unos 200 kilómetros al suroeste de Tokio, al borde del mar en la provincia de Shizuoka, donde el Ministerio japonés de Ciencia estima que hay un 87 por ciento de posibilidades de que suceda un "gran" terremoto en los próximos 30 años por la confluencia de tres placas tectónicas.

Japón no ha podido aún controlar la situación en la planta nuclear de Fukushima, cuyos reactores se quedaron sin sistema de refrigeración por el terremoto de 9 grados y tsunami del pasado 11 de marzo, que causó 25.000 víctimas entre muertos y desaparecidos.