Lunes, 9 de Mayo de 2011

"Ahora ya no depende del Madrid"

Guardiola anima a conseguir el punto cuanto antes para ganar el título y evitar nervios

N. ROMÁN / I. JIMÉNEZ ·09/05/2011 - 01:00h

Guardiola y Pochettino instruyen a sus jugadores durante el derbi.fernando zueras

Ahora ya sí. El barcelonismo puede respirar tranquilo. Su gurú le ha dado permiso para sacarse el corsé y tomar una última bocanada antes de festejar ese título que ya "está tan cerca". La tercera Liga consecutiva ya está ahí, a un punto de que los números la oficilicen, a la vuelta de la esquina que se dobla en Levante, como en 2005, si los muchachos de Pep Guardiola siguen, como hasta ahora, sus instrucciones al pie de la letra. "Ahora sí que lo tenemos muy cerca. Nos queda un punto y ya sólo depende de nosotros, así que, cuanto antes lo consigamos, mejor", señaló el técnico del Barcelona, contento pero con ímpetu, tras despedir uno de los derbis más plácidos que haya vivido en el Camp Nou.

El enfrentamiento barcelonés no pudo escapar a los efectos del maratón de clásicos con el Madrid y, tal y como reconoció Guardiola, resultó menos tenso e intenso que en otras ocasiones. "Una serie así genera mucho desgaste físico y psicológico; cuesta recuperarse. Y el Espanyol también acumula una gran temporada. Todo ayuda para que este derbi fuera un poco diferente", admitió el técnico del Barcelona.

Pero el Madrid y el derbi ya son historia. Y Guardiola celebró que la consecución de la Liga ya no dependa del equipo de Mourinho. "Ahora, es una cuestión nuestra, ya no dependemos del Madrid. Ellos seguirán ganando, seguro, porque, de no haber sido por un par de tropiezos inesperados en su casa, la Liga habría llegado de nuevo hasta el final, así que nosotros tenemos que ganar también para cerrarla lo más pronto posible", insistió el de Santpedor en alusión al partido del miércoles ante el Levante. "Porque cuanto más se alargue", prosiguió, "más nervios habrá, más angustia, más se complicará todo porque el Depor se estará jugando la Liga". "Cuando se da la oportunidad, hay que cerrarla; depende exclusivamente de nosotros", repitió machaconamente Guardiola.

Ese era el mensaje que quería transmitir. Porque, como recordó de nuevo, su equipo "aún no ha ganado nada"; y, a fin de mes (día 28), el Manchester, que también ganó su partido de Liga (2-1), aguarda en la final de Wembley; y el Barça llega tan justo de fuerzas, que conviene empezar a recuperar lo antes posible. "Estos jugadores llevan una tralla inhumana y todo lo que sea limpiar nos irá bien. Somos pocos, pero seguiremos jugando todos, no reservaremos nada hasta que hagamos el punto", aseguró el técnico azulgrana, muy satisfecho con el trabajo de Fontàs -"no había jugado nunca de lateral y ha hecho un partido de ABC"-, de Messi y del equipo en general. "Una vez más, como ante el Madrid, han hecho un gran partido, han demostrado de lo que son capaces, de lo bien que compiten", se felicitó el técnico, tras calificar de "barbaridad" el haber pasado de los 90 puntos por segundo año consecutivo.

De barbaridad positiva también se podría calificar la meteórica recuperación de Abidal, que ayer recibió la visita de los médicos que lo operaron, en el vestuario, una vez concluido el partido. Los jugadores azulgrana les dedicaron una ovación de sentido agradecimiento.

Pochettino, satisfecho

Agradecido estaba también Mauricio Pochettino por cómo se habían comportado sus jugadores sobre el césped, pese a no haber logrado el objetivo de pescar algún punto que les acercara más a Europa. "Hemos jugado con nuestros argumentos futbolísticos y, al principio, logramos desactivar el juego interior del Barça, ponerlo en dificultades, pero a partir del primer gol, el esfuerzo hecho nos pasó factura", analizó el técnico del Espanyol. "Me siento orgulloso del partido. Había cuatro o cinco jugadores que pisaban por primera vez este campo, pero el equipo ha dado la cara", concluyó Pochettino.

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