Lunes, 9 de Mayo de 2011

PSOE y PSC frenan en el Congreso la crisis por el Fondo de Competividad

Pactan una fórmula para que Gobierno y Generalitat negocien el pago de los 1.450 millones

ALBERT MARTÍN VIDAL ·09/05/2011 - 01:00h

El president de la Generalitat, Artur Mas, en una comparecencia ante los medios de comunicación. manu fernández

El PSC y el PSOE debatirán hoy una fórmula que convierta el debate sobre el Fondo de Competitividad en una negociación oficial entre los Gobiernos español y catalán. El Grupo Socialista en el Congreso prevé hacerlo mediante una enmienda a una moción que mañana presentará CiU pidiendo al Ejecutivo central el pago del fondoa Catalunya, cifrado en 1.450 millones según la Generalitat.

En las últimas semanas, los dirigentes del PSC habían anunciado lo que tenía visos de ser un giro histórico: votar "donde sea necesario" a favor del pago del Fondo de Competitividad por parte del Gobierno a la Generalitat. Eso incluía hacerlo en Las Cortes y al margen de la disciplina del PSOE. Pero en plena refriega electoral, los socialistas catalanes parecen decididos a dejar un virtual voto discrepante en el Congreso para mejor ocasión.

El PSC había amagado con votar al margen del PSOE en el Parlamento

La enmienda planteada por el PSC a la moción que CiU presentará mañana en la Cámara Baja exige al Gobierno que haga efectiva la partida de un fondo que el entonces conseller de Economia socialista, Antoni Castells, cifró en su día en 1.450 millones. En la enmienda, el PSC reafirma su convicción de que el Govern lleva razón pero reclama que este contencioso se dirima a través de mecanismos bilaterales convocados por el Ejecutivo central. "Este asunto sólo tiene solución si se plantea de Gobierno a Gobierno", asegura el portavoz del PSC en el Congreso, Daniel Fernández, que ve fines propagandísticos en la moción convergente: "Llevar el debate al Congreso no servirá de nada, es sólo algo de cara a la galería".

Acuerdo cercano

La enmienda, según Fernández, es vista "con muy buenos ojos" por el PSOE. A los socialistas, inmersos en una campaña donde se juegan varios de sus feudos, no les conviene mostrar divisiones en el Congreso y menos en un asunto en que el primer beneficiado puede ser CiU, que aspira a lograr un resultado histórico en las municipales y a ganar por vez primera en Barcelona. Esta tarde podría certificarse el acuerdo con el PSOE, que desde el PSC se ve "muy cercano" pero que requerirá del plácet previo del Gobierno a convocar negociaciones bilaterales. "El sentido de la enmienda es también recordar que el Govern de Mas, que puede convocar las reuniones bilaterales, no ha hecho su trabajo", añade Fernández.

Los dos partidos quieren ganar tiempo y aparcar el debate en campaña

Según sostiene el PSC, si CiU accede a incorporar la negociación en su moción, contaría con "los 169 diputados del PSOE y tendría verdadera fuerza". En caso de que CiU rechace la enmienda socialista, el PSC se desentenderá de ella, rompiendo las promesas que ha reiterado en las últimas semanas. "Si ignoran nuestra petición, no sería una petición de Catalunya, sería sólo suya", se justifica Fernández. Desde el PSC recuerdan, asimismo, que ya votaron junto al resto de fuerzas catalanas por el pago del Fondo de Competitividad en el Senado.

Los cálculos del PSC incluyen la posibilidad de que CiU rechace la enmienda, pero que su moción pueda salir adelante con los votos del PP y de otras fuerzas. También se plantea la posibilidad de que se abra una negociación entre CiU y PSC en el Congreso.

Durante todo el fin de semana, distintos dirigentes de CiU han atacado al PSC por no escenificar su compromiso con el pago y Duran i Lleida, presidente del grupo de CiU en el Congreso, ya ha advertido de que no considera razonable la petición del PSC: "Dicen que esto hay que llevarlo a las comisiones bilaterales, pero ya lo estamos haciendo. ¿Con quién se piensan que hablamos del Fondo de Competitividad?". Además, desde el Govern se ha expresado este fin de semana su "rotundo rechazo" a la "ofensiva del Gobierno contra Catalunya" por los choques enlo referente a esta dotación económica, a la convocatoria de plazas de maestros y a la falta de inversión en Cercanías.

El Govern denuncia una "ofensiva" contra Catalunya desde el Estado

Un fondo polémico

El contencioso mantenido entre las dos administraciones por el pago de este fondo tiene su origen en la ambigüedad de la redacción del nuevo modelo de financiación pactado en 2009, ya que el artículo 23 se contradice con una disposición transitoria. Según la ley, este Fondo de Competitividad, calculado para 2011 en 1.450 millones, debe abonarse cuando se efectúe la liquidación del ejercicio presupuestario, en este caso en 2013. Pero tanto desde el Ejecutivo de Mas como desde el PSC se recuerda que en 2009 y 2010, con los socialistas en la Generalitat, estos pagos se adelantaron y piden que se haga lo mismo ahora.

Las razones del conflicto institucional

Objetivo de déficit

Las exigencias de Bruselas en lo referente al déficit han llevado al Gobierno español a pedir a todas las autonomías que en 2011 su déficit no rebase el 1,3%. Catalunya se mostró dispuesta a ello inicialmente, pero el duro ajuste necesario ha hecho que el Govern anuncie un déficit del 2% este año.

Fondo de competitividad

El Ejecutivo de Mas exige al Gobierno central que pague, en virtud del acuerdo de financiación de 2009, el Fondo de Competitividad que ya se abonó ese año y en 2010. Para este año, y según cálculos del Govern de José Montilla, la cifra ascendía a 1.450 millones. Hasta la fecha, Elena Salgado, vicepresidenta económica, se ha negado a hacerlo, retrasando ese pago hasta 2013, una vez liquidado el presupuesto, tal y como, según el Gobierno, fija la ley.

Plazas de maestros

La convocatoria de 1.245 plazas de profesores de Secundaria en el Govern ha provocado que el Ministerio que dirige Elena Salgado haya presentado un recurso que suspende la convocatoria.

La red de cercanías

El Ejecutivo de Mas también ha protestado formalmente por la falta de inversión comprometida en la red de cercanías de Renfe. Fomento sólo ha aportado 306 de los 4.000 millones comprometidos en el plan de inversiones hasta el año 2015. La red está en precario, según el Govern.