Lunes, 9 de Mayo de 2011

El PP renuncia a llevar Bildu al Parlamento

Los conservadores no plantean una sola iniciativa en la Cámara sobre la coalición abertzale

MIGUEL ÁNGEL MARFULL ·09/05/2011 - 08:20h

Sáenz de Santamaría.

La crítica centrada en la política antiterrorista se ha convertido en una eficaz pólvora para la estrategia del PP: estalla, busca aplausos y se desvanece como un fogonazo, una vez que los dirigentes conservadores suben al atril. El líder del PP y sus candidatos con la excepción, ayer, de la madrileña Esperanza Aguirre han apartado de su campaña los reclamos con que los duros Mayor Oreja, Cospedal, Pons... satisfacen a un determinado sector del partido.

Aplicando esta pauta, el PP ha eliminado de su labor de control al Gobierno la política antiterrorista, a excepción del caso Faisán, que el PP desliga de esta materia. El pasado 23 de abril, el número dos del PSOE, José Blanco, tachó de "cobarde" a Mariano Rajoy por no atreverse a plantear en la Cámara lo que su partido airea fuera de ese marco. "Veréis cómo no es capaz de preguntarle [a Zapatero] por qué los jueces excarcelaron a Troitiño", pronosticó con acierto. El desempleo ocupó el duelo entre el jefe del Ejecutivo y el de la oposición. De ETA o Troitiño, nada. Bildu, pendiente entonces del Constitucional, tampoco encajó en el guión. La gravísima preocupación aventada en la calle enmudeció en el Parlamento.

La crisis económica centra las preguntas de Rajoy y Sáenz de Santamaría

Los socialistas consideran esta actitud un ejemplo de "doble juego". Esta semana tampoco será una excepción. "¿Cómo valora la importante caída de la renta real disponible de las familias en 2010?", disparará Rajoy a Zapatero. "¿Qué expectativas tiene un joven español con un Gobierno socialista?", le emulará la portavoz conservadora, Soraya Sáenz de Santamaría frente a Alfredo Pérez Rubalcaba.

Ninguna de las diez preguntas del cupo conservador versará sobre Bildu, en una estrategia calculada con escuadra y cartabón. El pasado miércoles, el Comité de Dirección del PP, presidido por Rajoy, se reunió antes de encender las luces de la campaña.

Sordina parlamentaria

El PP ha ordenado dar "perfil bajo" a su labor de oposición sobre Bildu

En ese cónclave, la cúpula conservadora ordenó "dar un perfil bajo" a su oposición sobre Bildu para centrarse en economía y empleo, las dos materias que sustentan las preguntas de Rajoy y Sáenz de Santamaría.

Los interlocutores consultados por Público en el PP explican que esta es la actitud "que se espera de un partido que aspira a gobernar". "Los españoles no perdonarían que nos centráramos en política antiterrorrista con cinco millones de parados", argumentan.

El PSOE replica que todo responde a un juego "perfectamente repartido" y recuerda que, hace dos semanas, el PP promovió un debate monográfico sobre lucha antiterrorista con la percha del caso Faisán y Rubalcaba como objetivo. El resto de la oposición rechazó su demanda.

Excepto Aguirre, los candidatos del PP evitan hablar de ETA en sus mítines

El PP admite que la variedad de voces que integran un partido puede diluir a veces su estrategia. "No es una contradicción" que "otros portavoces" abanderen un discurso más afilado, se excusan.

Pero no sólo ellos. El aval del Constitucional a Bildu calentó también la desaprobación de Rajoy que, en una declaración, pidió al Ejecutivo que evite que "ETA-Batasuna" concurra el 22 de mayo. Hasta ahí. Esta presunta indignación pública no cruzará la puerta del Congreso en su próxima escenificación del control al Gobierno.