Domingo, 8 de Mayo de 2011

Iniciativa pugna por el voto desencantado de izquierdas

Joan Herrera y el candidato de ICV en Barcelona, ​​Ricard Gomà, defienden la opción ecologista como alternativa

J. RAMÓN GONZÁLEZ CABEZAS ·08/05/2011 - 22:34h

EFE/Marta Pérez - Ricard Gomà conversa con un hombre antes de la comida-mitin celebrada hoy en el barrio de Sants.

Definitivamente la izquierda se juega mucho el 22-M. No es sólo el poder en sentido estricto, sino su capital como principal administradora de la gestión de los ayuntamientos en las últimas tres décadas, salpicada principalmente por el escándalo de corrupción transversal del caso Pretoria, en Santa Coloma de Gramenet.

Más allá de este turbio episodio, que conmovió Cataluña en octubre de 2009 y destapó la deriva denigrante de algunos sectores significados de la vida política local, la izquierda ha protagonizado en buena parte la configuración de un nuevo modelo de ciudad como espacio social habitable y lugar de convivencia. Esto arranca del año 1979 y casi nada de lo que hoy es este país habría sido posible sin esta contribución.

Hoy, sin embargo, el colosal endeudamiento de los ayuntamientos y demás corporaciones locales -35.442.000 millones de euros en todo el Estado, según el Banco de España-, enfrentados a una dramática situación financiera, refleja el agotamiento de la cultura de la bonanza y el despilfarro practicada profusamente a escala local hasta el crack de 2008. Asistimos ahora a las secuelas de estos excesos sobre la economía local, los servicios públicos y, sin duda, sobre la calidad del territorio.

Bomberos pirómanos

Todos los partidos coinciden en ofrecerse como la solución, incluso los que han mandado de forma ininterrumpida. Por una vez, y sin que sirva de precedente, Artur Mas y Joan Herrera han coincidido en recurrir al tópico de "bombero pirómano" para arremeter contra el rival, en un incipiente crescendo del tono verbal de la contienda.
El presidente lo hizo el sábado por la noche en Badalona para cargar contra la incendiaria política del PP sobre inmigración. El líder ecosocialista lo usó este domingo en la jornada central de campaña para censurar los populares, convergentes y socialistas, que acusa de haber aplaudido la desregulación financiera y presentarse ahora como los salvadores.

En medio de este estruendo creciente, amenizado este domingo desde L'Hospitalet por el coordinador general de IU, Cayo Lara, que previno sobre el riesgo de "una cagada de la gaviota del PP " sobre la cabeza de los electores, el candidato de ICV alcaldía, Ricard Gomà, hace campaña sin ruido a bordo de su bicicleta. El concejal ecosocialista, de 46 años y nacido en Barcelona, responde al retrato robot del candidato medio de la capital, donde los concejales (4) de su partido valen un imperio para el malogrado PSC.

Apenas conocido, el concejal Gomà acuñó este domingo la figura de la "coalición antiecológica perfecta" para describir la virtual alianza entre CiU y el PP en el Ayuntamiento de Barcelona. Profesor universitario y politólogo, el segundo teniente de alcalde describe al PSC y ERC como "la vieja izquierda" y reclama el voto ecologista en nombre de la "nueva izquierda". Vista la caída del PSC y la resistencia relativa de Iniciativa en el temporal que hizo naufragar el Tripartito, la pugna entre la "vieja izquierda" y la "nueva izquierda" verde recobra un interés inusitado.

Una nueva constelación

ICV forma parte con peso propio de la nueva constelación multipartidista nacida alrededor de CiU en las elecciones al Parlament. El nuevo mapa político esbozado el 28-N será puesto a prueba el 22-M y adquirirá el contorno definitivo en las próximas legislativas. De lo que pase en ambas citas dependerá el entierro definitivo del sistema bipolar establecido en los últimos 30 años en torno a CiU y el PSC.

Tras la ruptura del reparto territorial de poderes entre las dos fuerzas, entre los años 2003 y 2010, que abrió un periodo hegemónico de la izquierda en el conjunto del territorio de Cataluña, ahora es la federación nacionalista liderada por Artur Mas quien aspira a tomar el relevo sine die. No lo esconden nada.

Con un 7,4% del voto en las elecciones al Parlament, la coalición ecosocialista nacida de las cenizas del PSUC dispone de cerca de medio millar de concejales y 25 alcaldes en Cataluña. Una fuerza menor, pero a menudo clave, en espera del destino que tome el voto del electorado de izquierda a partir del 22-M.

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