Lunes, 9 de Mayo de 2011

Aguirre usa el terrorismo contra el Gobierno ante un Rajoy mudo

"Han permitido que ETA se meta en las instituciones", asegura la presidenta madrileña

MARÍA JESÚS GÜEMES ·09/05/2011 - 01:00h

El líder del PP, Mariano Rajoy, no tiene ningún interés en hablar sobre Bildu. Pero sus militantes se lo piden a gritos. Sobre todo ayer en el mitin que dio en Madrid Río, el último proyecto estrella del alcalde madrileño, Alberto Ruiz-Gallardón. Este, al igual que su jefe de filas, también obvió el tema. Pero alguien tenía que alimentar ideológicamente a los cerca de 3.000 asistentes que se habían dado cita y la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, no se arrugó ante el envite.

Al contrario, la dirigente conservadora terminó por hacer el discurso que los afiliados esperaban de Rajoy. Aguirre pidió que las elecciones municipales y autonómicas del 22-M supongan un castigo en las urnas al Ejecutivo socialista: "En esta convocatoria, España va a cambiar de rumbo. El resultado tiene que ser tan apabullante que no deje la menor duda de que los españoles estamos hartos del peor Gobierno de la democracia", dijo.

El líder del PP no habló de Bildu, aunque el público se lo reclamaba

Pero lo que más encendió los ánimos no fue que calificara a José Luis Rodríguez Zapatero y a su equipo de "pesadilla". Lo que levantó los aplausos más sonoros fue que se arrancara con el discurso más duro del PP. "Basta ya a un Gobierno socialista que nos ha engañado y ha permitido que ETA se meta en las instituciones", proclamó. A Aguirre le da igual que la decisión de que la izquierda abertzale pueda concurrir a los comicios haya correspondido al Tribunal Constitucional. "El balance de estos siete años de Zapatero es una España arruinada, dividida y con la ETA en las instituciones", mantuvo mientras el público coreaba de pie "¡Bildu, fuera!". Ese mismo mensaje ya lo había lanzado el viernes en su primer acto de campaña.

"Basta ya"

Ella respondió a sus simpatizantes enviando un recuerdo especial, primero, a todas las víctimas de los terroristas. Después, a los policías y guardias civiles "que se han jugado la vida para recolectar las pruebas irrevocables de que Bildu es una maniobra de ETA". Y, por último, a los concejales y compañeros de partido en el País Vasco, que tras el 22-M se tendrán que "sentar junto a los que les amenazan, les persiguen, les apuntan y les asesinan".

Aguirre pidió que los ciudadanos digan también "basta ya" a un Ejecutivo que se muestra "impasible" ante los datos del paro. E igualmente a un partido que no llevaba en su programa la Ley del Aborto o de la Memoria Histórica. "Ellos sí que tienen un programa oculto", afirmó.

A su juicio, la próxima cita electoral no es sólo para elegir alcaldes y presidentes autonómicos, sino que tiene un significado "mayor": "Es la oportunidad para expresar nuestro rechazo a los socialistas".

Sostiene que él no entrará a las "provocaciones" de los socialistas

Con todas esta palabras flotando en el aire, el silencio de Rajoy se hizo aún más elocuente. El presidente del PP dijo que se negaba a entrar a "las provocaciones" de sus contrincantes políticos. Y defendió que, si estos cargan contra su partido, es porque no tienen "ningún balance que presentar" ante los ciudadanos y lo único que han hecho es "empobrecerles". "Lo que tienen que hacer es explicarse", exigió.

"Los españoles no quieren discordia ni división. Por tanto voy a hacer oídos sordos a sus insultos huecos", comentó. Por lo visto tampoco quiso prestar atención a las declaraciones de Aguirre, porque tenía oportunidad de corregirla y no hizo ni el amago. Rajoy da por enterrado el asunto de Bildu. Según los que le rodean, no quiere convertirse en "un killer". Pero tolera que algunos de los suyos sí lo sean y con ello intenta que la imagen de moderación que busca no se distorsione.

Lo único que hizo el jefe de la oposición fue recordar a los presentes que de lo que hay que hablar es de las preocupaciones de los españoles. "Por respeto a los ciudadanos y por higiene democrática no voy a entrar en lo que quieren, en enfangarlo todo. Vamos a explicar lo que hemos hecho. Ellos que se peleen, que discutan entre ellos. Eso no es lo nuestro. Lo nuestro es lo que le importa a la gente", explicó lanzando, ya de paso, un recordatorio a los suyos para que se concentren en sus tareas y no den artillería pesada al adversario.

"Yo también soy del PP"

En vista del contraste entre los discursos, Rajoy terminó diciendo que para él era "un gran honor" presidir "un partido así". "Yo también soy del PP", afirmó ante todos por si alguien lo ponía en duda

Además, elogió a sus dos candidatos. De Alberto Ruiz-Gallardón destacó cómo había dejado Madrid. Con una deuda de 6.453 millones de euros, el Consistorio madrileño es el más endeudado del país. La cifra acapara por sí sola el 25% de la deuda de los 8.116 ayuntamientos españoles. Pero el líder del PP confesó que se sentía "legítimamente orgulloso" de él.

También presumió de Esperanza Aguirre porque "cuida el dinero de sus contribuyentes y es un ejemplo de política económica". "Esto queremos hacerlo en toda España", resaltó mientras aseguraba que su formación "arreglará los desaguisados" de un Gobierno "irresponsable". 

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