Domingo, 8 de Mayo de 2011

El Barça ya huele la Liga

El conjunto azulgrana firma una magnífica primera parte ante un Espanyol que acaba fundido. El alirón ya depende sólo del líder, al que le vale con sumar un punto para levantar de nuevo el trofeo más deseado

RUT VILAR ·08/05/2011 - 21:04h

 

 

El Barcelona se ha dejado la Liga a tiro de piedra. Tras superar con solvencia al Espanyol en el derbi catalán, el equipo azulgrana ya sólo depende de sí mismo para cantar el alirón. Haga lo que haga el Madrid, con un punto más el Barça se asegura el trofeo. Así que a los muchachos de Guardiola les basta con empatar el miércoles frente al Levante para sumar su tercera Liga consecutiva. Además, si el martes el conjunto madridista pierde algún punto en Chamartín, donde recibe al Getafe, el Barcelona saldría a jugar al Ciudad de Valencia ya como campeón.

Tras años de sudar para ganar en casa al rival del la ciudad, el Barça se impuso al Espanyol de forma categórica. Fundió el líder al equipo de Mauricio Pochettino, que, como Guardiola encaró el derbi con un once plagado de futbolistas formados en la cantera. De inicio, los locales alinearon a ocho chicos de la casa; el Espanyol, a seis.

Los de Guardiola consiguen marear al rival con su rápida circulación de balón

El conjunto blanquiazul comenzó valiente el partido, presionando arriba al líder; con la zaga adelantada, lejos del área de Kameni. Con una defensa novel (Galán, Raúl Rodríguez y Jordi Amat debutaron en el Camp Nou), consiguió incluso mantener al Barcelona lejos del área durante el primer cuarto de hora, pero al final claudicó ante el aluvión de juego azulgrana. En la víspera del duelo, había advertido Guardiola de que no iba a reservar efectivos. Así que preparó el partido con sus mejores hombres.

Con Puyol (renqueante) en la grada, la única concesión del Santpedor fue situar a Fontàs en el lateral izquierdo. Pochettino, por su parte, dejó a Luis García en el banquillo y colocó en la mediapunta a Iván Alonso, más cerca de la medular que de Osvaldo. Callejón, comenzó perfilado a la izquierda, aunque a los 20 minutos permutó su posición con Verdú, en el flanco derecho. Liderado por Messi, el Barcelona insistía en su afán de atacar.

Imponente en la circulación del balón, a los 20 minutos logró acular atrás al Espanyol, que terminó el primer tiempo pidiendo la hora. El conjunto blanquiazul, con Osvaldo -un futbolista primoroso- sólo en punta, sobrevivió entonces gracias al acierto de Kameni. El camerunés atajó un par de remates de Villa; una rosca de Iniesta, que por primera vez conseguía superar a Amat, y un centro chut de Messi, tras un control precioso del argentino -de videoteca-.

Iniesta, espléndido, abre el marcador y Piqué sentencia a la salida de un córner

Así las cosas, amenazaba el de Fuentealbilla entre líneas cuando Galán falló en un rechace y dejó la pelota a los pies de Andrés. Superado el lateral espanyolista, dribló el manchego a Amat para batir luego a Kameni con un potente disparo ajustado al palo. Una preciosa jugada individual que sirvió para abrir el marcador. El dominio del Barcelona aumentó antes del descanso. Y, tras salir de la caseta, llegó el segundo tanto del líder. Exigido Kameni por Pedrito, mandó el guardameta el balón a córner. Lo sirvió Xavi y lo remató Piqué, en el primer palo, libre de marca gracias al bloqueo de Busquets.

Tras el 2-0 y los cambios -Luis García sustituyó a Iván Alonso, lesionado, y Álvaro a Callejón- se estiró el Espanyol, cuyos futbolistas encararon la recta final del partido asfixiados. Aún así, en el 80, Osvaldo dispuso de una excelente ocasión, la mejor del encuentro para su equipo, pero marró. Le faltó gasolina al delantero.

Con el encuentro solucionado, Guardiola sentó a Fontàs para que Abidal, ovacionado un día más por la hinchada, jugara 20 minutos. Falto de combustible también el once del Barça, perdió afinación en el remate. Iniesta, en cambio, inmenso, seguía insuperable en el dribling.  Finiquitado el derbi, elBarça ya huele el título liguero y el Espanyol, que suma siete jornadas consecutivas sin vencer fuera de casa en la competición doméstica, continúa con su lucha por Europa.