Domingo, 8 de Mayo de 2011

Mueren en Irak dos dirigentes de Al Qaeda

Uno estaba detenido en una cárcel de Bagdad y se le ha disparado tras matar a nueve policías, el otro ha fallecido en un choque con las fuerzas de seguridad locales

PUBLICO.ES/EFE ·08/05/2011 - 14:24h

Dos dirigentes de Al Qaeda, identificados como Abu Hazifa al Batawi y Ali Abdalá Hazem han muerto en Bagdad, Irak.

El primero de ellos, estaba detenido en una cárcel de la capital iraquí, donde mató a nueve policías antes de morir él mismo por disparos de la policía de prisión. Al parecer, el cabecilla terrorista, robó el arma de uno los policías mientras era interrogado y llevó a cabo el ataque.

Al Batawi es el principal acusado del atentado del pasado 31 de octubre contra una iglesia sirio-católica en Bagdad, en el que murieron 58 personas. Entre los oficiales que mató el terrorista detenido se encuentran el jefe de la Policía antiterrorista en la zona de Al Karrada, general Muaid Saleh, y un asesor suyo.

Era el principal acusado del atentado en una iglesia donde muerieron 58 personas

Los policías mataron a Al Batawi y causaron heridas a otro acusado del atentado contra la iglesia de Bagdad. Además, un civil que se encontraban en la cárcel para dar su testimonio en un interrogatorio falleció en el intercambio de disparos.

Por su parte, Ali Abdalá Hazem resultó muerto durante un enfrentamiento de varias horas con policías y soldados iraquíes en el que también murió un oficial del Ejército cerca de Kirkuk, a 250 kilómetros al norte de Bagdad.

Fuerzas del Ejército y de la Policía recibieron informaciones sobre el lugar donde se refugiaba el dirigente de Al Qaeda en el centro de la ciudad de Al Huwaiya, a 50 kilómetros al suroeste de Kirkuk.

Cuando las fuerzas de seguridad llegaron al lugar fueron recibidos con explosivos, que causaron la muerte de un oficial del Ejército y heridas a un policía. Posteriormente, se desató un enfrentamiento entre los policías y el dirigente terrorista, que terminó con la muerte de éste último.

El terrorista llevaba un cinturón de explosivos, que los policías desactivaron. Además, se requisaron otros dos cinturones, bombas y armamento.

Cuatro mujeres, dos de ellas esposas de Hazem, su madre y su hermana, fueron detenidas durante la operación.