Domingo, 8 de Mayo de 2011

El Eurogrupo exige a Atenas un enésimo plan de ajuste

Los ministros del núcleo duro del euro negocian ampliar el rescate de Grecia, que niega que planee abandonar la moneda única

 

DANIEL BASTEIRO ·08/05/2011 - 08:00h

El ministro griego de Finanzas, Yorgos Papaconstantinou, con el presidente del Eurogrupo, Jean Claude Juncker.

Un año y una semana después del rescate de Grecia, el núcleo duro de países del euro llegó a la conclusión de que no ha funcionado. Atenas necesita otro plan de ajuste y la ampliación de su programa de asistencia. La vuelta de tuerca a la economía griega, que lleva un año recortando gasto sin contemplaciones, fue discutido en una reunión pretendidamente secreta por los ministros de Finanzas de Francia, Alemania, Italia y España. El anfitrión fue Jean Claude Juncker, primer ministro de Luxemburgo y presidente del Eurogrupo, y en ella participó también el ministro griego, George Papaconstantinou. "Creemos que Grecia necesita un programa de ajuste adicional", reconoció Juncker. "Tenemos que discutirlo en detalle", añadió.

Los ministros de Economía de los 27 discutirán los aspectos concretos en una reunión que celebrarán dentro de una semana. El nuevo plan contendrá muy probablemente más millones o bien más tiempo para devolver los ya prestados. Hasta ahora, Grecia ha recibido 53.000 millones de los 110.000 que hace un año comprometieron la Unión Europea y el FMI, pero los mercados siguen sin confiar en la vuelta de Atenas a la financiación normal.

Grecia ha recibido casi la mitad de los 110.000 millones de ayuda

Grecia se comprometió el año pasado a rebajar su déficit público, que en 2009 superaba el 13% del PIB, hasta el 3% en 2014. Su estrategia para los próximos dos años incluye reunir subir los impuestos hasta lograr 9.000 millones de euros de ingresos extra y reducir los gastos en 14.000 millones. Esta misma semana, Grecia anunció un plan contra el fraude fiscal, un intento con escaso éxito de convencer a los mercados financieros de que vuelve a ser un país creíble. La última cumbre de jefes de Gobierno de la UE echó una mano a un desesperanzado Gobierno griego reduciendo en un punto el interés que Atenas paga por su rescate.

Los ministros reunidos en la noche del viernes no informaron de la naturaleza concreta de sus negociaciones. Sin embargo, probablemente se discutió también el rescate de Portugal, cuyas condiciones fueron hechas públicas el miércoles. Lisboa lucha por distanciarse en términos de imagen de Grecia, ya que la solidaridad de la UE y el FMI, que asciende a 78.000 millones de euros en tres años, augura una vuelta a la recesión de dos años. Una portavoz del Ministerio de Elena Salgado aseguró desconocer el alcance de las negociaciones, pero confirmó finalmente la asistencia de la vicepresidenta, mantenida durante toda la tarde del viernes en secreto.

El cónclave dejó de ser tan discreto como estaba previsto tras la filtración a medios franceses y alemanes, alertados incluso antes que el resto de países de la eurozona. Las negociaciones para reflotar a Grecia se prevén muy complejas, ya que algunos países, como Holanda o Finlandia, son muy reticentes a comprometer más dinero público, y ni siquiera fueron invitados a Luxemburgo, pese a que inicialmente se dijo que sus ministros habían asistido.

La última cumbre de la UE rebajó un punto el tipo de interés del rescate

Lo que quedó claro tras la reunión es que Grecia no planea abandonar el euro. Su primer ministro, Yorgos Papandreu, calificó de "irresponsables" unas "especulaciones" que "bordean lo criminal" y dañan a la reputación nacional y del euro. Juncker lo consideró una "estupidez". Papandreu no acusó al Gobierno de Alemania que, según el semanario Der Spiegel, es autor de un informe en el que se analiza su intención de dejar el euro. De existir el informe, no sería la primera vez que Alemania alimenta la especulación a cuenta de las dificultades de países como Grecia, España o Portugal. Además, el año pasado, la propia canciller Angela Merkel pidió contemplar ya no la salida voluntaria, sino la expulsión de la moneda única de países como Grecia.