Sábado, 7 de Mayo de 2011

Olazábal cree que "todos los homenajes que se le rindan a Seve serán insuficientes"

EFE ·07/05/2011 - 10:50h

EFE - Los golfistas Miguel Ángel Jiménez (8d) y José María Olazábal (9d) se abrazan tras guardar un minuto de silencio por la muerte de Severiano Ballesteros durante el Abierto de España de golf que se disputa en Barcelona.

El jugador donostiarra Txema Olazábal ha comentado al respecto del fallecimiento de Severiano Ballesteros que no cree que "todos los homenajes" que le rindan a partir de ahora al santanderino sean suficientes, por "todo lo que hizo por el deporte y por lo que representó en el golf".

Olazábal no podía contener las lágrimas en el campo de prácticas del Real Club de Golf El Prat antes de salir a disputar la tercera jornada del Open de España.

Estaba muy afligido y al finalizar las prácticas se ha cruzado en el campo con Miguel Angel Jiménez, más entero que él, quien viendo su tensión se le ha abrazado y le ha dicho: "tranquilo porque al menos no ha sufrido".

"Mi relación con Seve empezó en 1983 o en 1984. Yo era aún 'amateur' y me llamó para jugar un partido benéfico con él. Fue algo que me honró, de lo que siempre le he estado agradecido por haberme dado entonces la oportunidad de jugar a su lado", ha recordado Olazábal.

El golfista donostiarra ha explicado que ha vivido "tantos momentos" de su vida con Ballesteros que no podría destacar uno. "Todos han sido muy entrañables y especiales", ha dicho.

"Lo que más destacaría de su personalidad es su fuerza, su pasión por todo lo que hacia; su espíritu de lucha y, cómo no, una pasión ilimitada por el golf", ha recordado.

Ha explicado que la última vez que habló con Seve fue en Pedreña, el sábado siguiente al Masters de Augusta. "Hablamos del torneo y también de la Ryder Cup; estaba contento de que yo fuera el capitán de Europa el año próximo", ha indicado.

Olazábal se convertirá en el segundo golfista español que capitanea al equipo europeo tras Severiano Ballesteros, que ejerció ese papel en 1997, en la edición que se desarrolló en Valderrama (Cádiz) y que concluyó con triunfo de Europa.

Junto a Seve Ballesteros, Olazábal formó la mejor pareja de la historia en los enfrentamientos bienales de la Ryder Cup con los Estados Unidos (dos derrotas en once partidos).