Sábado, 7 de Mayo de 2011

Fracasa el intento de aprobar una ley de inmigración en Florida

La norma criminaliza a los inmigrantes según sus detractores y cuenta con el rechazo de los empresarios por su impacto en la ya débil economía estatal

EFE ·07/05/2011 - 10:17h

Florida no tendrá este año una ley de inmigración que criminalice a los indocumentados, después de que los congresistas de ese estado de EEUU no alcanzaran un acuerdo para someterla a votación en el último período de sesiones legislativas.

Los controvertidos proyectos del Senado y de la Cámara de Representantes se esfumaron en la medianoche del viernes, último día hábil del periodo legislativo, tras una maratoniana jornada centrada en el debate sobre el presupuesto estatal de 69.700 millones de dólares que continuará hoy.

"Es un alivio enorme que Florida no tenga afrontar este tipo de leyes que sólo generan división en la población", dijo Natalia Jaramillo, portavoz de la Coalición de Inmigrantes de Florida (FlIC), desde Tallahassee, capital del estado.

Florida tiene más de 9 millones de trabajadores y de éstos, 600.000 no tienen documentación reglada

Activistas defensores de los inmigrantes rechazaban la medida por considerar que aumentaría la problemática racial en un estado con gran población hispana y que afectaría de manera negativa a la economía.

Cientos de manifestantes acudieron a la sede de la Asamblea Legislativa estatal, en Tallahassee, dominada por los republicanos, con la esperanza de convencer a los congresistas de que desestimaran los dos proyectos, uno de ellos aprobado por el Senado el pasado miércoles.

En Miami, varias organizaciones mantuvieron una vigilia frente a la oficina del líder de la mayoría republicana de la Cámara de Representantes, Carlos López-Cantera, como medida de presión para que el legislador rehusara la posibilidad de un debate.

Los empresarios, rechazan

El gobernador de Florida, Rick Scott, por su parte, instó a los congresistas republicanos a prepararse para el próximo período legislativo a fin de aprobar una ley.

Los dos proyectos habían sido rechazados por grupos empresariales de Florida, que advirtieron que impactarían negativamente en la débil economía del estado que depende en gran parte de los ingresos del turismo y de la agricultura, dos sectores que tienen una gran presencia de trabajadores inmigrantes.

Florida tiene más de 9 millones de trabajadores y de éstos 600.000 no tienen documentación reglada, es decir 6,6% del total que está por encima del promedio nacional de 5,2%, según datos del Pew Hispanic Center.

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