Viernes, 6 de Mayo de 2011

Un error humano provocó el charco radiactivo en Ascó

El CSN detecta una cadena de fallos en la fuga de 25.000 litros de agua contaminada que afectó a 19 trabajadores

MANUEL ANSEDE ·06/05/2011 - 22:00h

La fuga de 25.000 litros de agua radiactiva que mojó los zapatos de una veintena de trabajadores de la nuclear de Ascó se debió a "un error humano", según informó ayer el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN). El escape, que no salió al exterior, se produjo por la apertura errónea de una válvula, que permitió la salida del líquido desde las tuberías de refrigeración hacia una zona de sumideros, que rebosaron y provocaron una inundación en la planta baja del edificio de contención de hasta cinco centímetros.

El día de la fuga, el 28 de abril, el CSN clasificó el suceso como sin significación para la seguridad, porque no tuvo ninguna repercusión para la salud de los trabajadores ni para el medio ambiente. Sin embargo, el organismo subió ayer un peldaño en su juicio al detectar que la respuesta de la central ante la fuga "no fue suficientemente rigurosa" y se produjeron "varios errores de operación". El CSN clasificó ayer el incidente como nivel 1 en una escala del 1 al 7.

Además del error humano al abrir la válvula, que no comunicó la central en un principio, una inspección del CSN ha detectado que desde la sala de control de la central se tomaron decisiones al margen de los protocolos de actuación establecidos. El reactor, Ascó 1, propiedad de Endesa, llevaba parado más de un mes para recargar combustible de uranio. Además de los 1.200 trabajadores habituales de la central, durante el parón se incorporaron otras 1.100 personas de medio centenar de empresas subcontratadas.

Fuentes de la central explican que no descartaron un error humano en su momento, pero no lo detectaron por ser la apertura de la válvula un proceso "muy complejo". Iniciaron una investigación. Tres directivos de Ascó y un inspector del CSN están imputados por ocultar durante meses una pequeña fuga radiactiva en 2007.

En un principio, la dirección de la planta comunicó que el vertido de agua radiactiva había mojado los zapatos de 14 personas. Ayer, el CSN aumentó la cifra hasta 19. El organismo regulador, vigilante del sector atómico en España, no ha informado de hasta qué punto estaba el agua contaminada.

Ayer, el Consejo se limitó a decir en un comunicado que la concentración de material radiactivo en el líquido era unas mil veces inferior a la existente cuando el reactor está en funcionamiento, sin especificar si eso es mucho o poco. Fuentes de Ascó hablaban de agua "prácticamente inocua". Los controles posteriores, tanto externos como internos, no detectaron contaminación en ninguno de los trabajadores.

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