Martes, 15 de Enero de 2008

Madrid cierra ocho centros de atención

PÚBLICO.ES ·15/01/2008 - 21:19h

Subsaharianos abandonan un centro municipal cerrado.

Los centros de atención social al inmigrante (CASI) de la Comunidad de Madrid están en vías de extinción. En los últimos dos años se han cerrado al menos ocho de ellos, según denunció ayer la plataforma ciudadana Porsicierran. Calculan que cada uno atendía a una media de 5.000 inmigrantes durante cuatro años y tenía entre 15 y 25 plazas de acogida.

"Se clausuran de un día para otro sin anuncio, información ni transparencia para sus trabajadores y usuarios", explica una portavoz de esta agrupación de trabajadores sociales, abogados y periodistas. A su juicio, no hay una estructura de servicios sociales municipales suficientes para atender a la población inmigrante a la que ayudan estos centros.

Los CASI, complementarios de los servicios sociales con acogida de emergencia, atención en riesgo de exclusión social e intervención con inmigrantes en situación de violencia de género, se ven perjudicados por la promoción que hace el Gobierno madrileño a los centros de participación e integración (CEPI) "que sólo promueve la multiculturalididad y el folclore", añade esta plataforma ciudadana.

Ayer, le tocó el turno al de Móstoles, que echó el cierre con la pérdida de 16 plazas de acogida y "muchos programas previstos para inmigrantes", lamentó la portavoz socialista en el municipio, Paz Martín. Atendía a la población de 80 pueblos que no tienen servicios para la comunidad inmigrante, calculan los miembros de Porsicierran.

Necesidad de otro tipo de ayudas

 
“El panorama de la atención a la inmigración ha cambiado”. Con esta afirmación, explicó el portavoz de inmigración del PP en la Asamblea de Madrid, Borja Carabante, la política de no renovación de los contratos con las empresas que gestionan los CASI. De los 19 de hace unos años, quedan 11.

El motivo es que la atención que dan recae desde hace tres años en los ayuntamientos, para lo que la Comunidad concede 18 millones en subvenciones.

Además, señala que los inmigrantes de la región hace unos años no tenían recursos, pero que ahora están más establecidos y necesitan otro tipo de ayuda e intervención social. Así, aseguró que al cierre de estos centros los inmigrantes no quedan desatendidos.