Viernes, 6 de Mayo de 2011

Los norirlandeses votan para demostrar la solidez del proceso de paz

EFE ·06/05/2011 - 07:55h

EFE - El primer ministro británico, David Cameron, sale de votar ayer en un colegio electoral en Londres (Reino Unido).

Irlanda del Norte eligió ayer a sus parlamentarios y representantes locales para los próximos cinco años, después de que el actual Gobierno de poder compartido entre católicos y protestantes agotase su legislatura por primera vez desde el comienzo del proceso de paz (1998).

La estabilidad lograda por el mayoritario Partido Democrático Unionista (DUP) y el Sinn Fein, antiguo brazo político del inactivo IRA, ha sido tal que la campaña electoral ha sido considerada, de hecho, como una de las más anodinas de la historia.

Y eso que los grupos disidentes del IRA opuestos al proceso de diálogo han hecho todo lo posible para negar a través de la violencia que la provincia británica esté en el buen camino para dejar atrás un conflicto que causó más de 3.000 muertos durante casi cuatro décadas.

Después de varios intentos fallidos, el pasado abril el IRA Auténtico asesinó con una bomba lapa al policía católico Ronan Kerr en la localidad de Omagh, al oeste del Ulster, y poco después advertía de que seguirá atentando contra miembros de las fuerzas de seguridad "sin importar su religión, procedencia cultural o motivación".

Aunque la jornada electoral se está desarrollando con normalidad y una afluencia menor que en anteriores comicios, la Policía norirlandesa (PSNI) aumentó hoy la vigilancia en toda la región y reforzó la seguridad en los centros de votación, según informaron fuentes oficiales.

Una imagen común ha sido las regulares visitas de patrullas de la PSNI a los colegios y centros electorales, que permanecen abiertos durante 15 horas, entre las 06.00 y las 21.00 GMT.

Ante la posibilidad de que se registre una alta abstención, los partidos continuaron hoy haciendo llamamientos al electorado para que acuda en masa a votar para demostrar su compromiso con el proceso de paz y su rechazo a los violentos.

Poco más de un millón de norirlandeses están también llamados a las urnas para decidir en un referéndum que se celebra en todo el Reino Unido sobre un nuevo sistema de voto para las elecciones legislativas nacionales.

Un total de 216 candidatos se presentan para ocupar uno de los 108 escaños que componen el Parlamento de Belfast, mientras que en los comicios municipales se elegirán a 582 representantes locales.

De los cuatro principales partidos que se presentan a las elecciones regionales, dos son unionistas -protestantes y partidarios de la unión con el Reino Unido-, y dos son nacionalistas -católicos y partidarios de la reunificación de Irlanda-.

El DUP del ministro principal, Peter Robinson, cuenta con 36 escaños, mientras que el nacionalista Sinn Fein, antiguo brazo político del ya inactivo IRA y segunda formación de la provincia, tiene 28.

Ambas formaciones comparten desde 2007 el Gobierno autónomo norirlandés, según establece el acuerdo de paz del Viernes Santo (1998), y las encuestas predicen que mantendrán un número similar de escaños.

Así, todo indica que Robinson continuará como jefe del Ejecutivo de Belfast y Martin McGuinness, "número dos" del Sinn Fein, como su adjunto, a pesar de que los republicanos aún tienen esperanzas de superar al DUP y convertirse, por primera vez en su historia, en el principal partido norirlandés.

Entre los considerados como "moderados", el Partido Unionista del Ulster (UUP) cuenta con 18 diputados y el nacionalista Partido Socialdemócrata y Laborista (SDLP) tiene 16.

Por detrás de los cuatro grandes partidos se sitúa el multiconfesional Partido Alianza, formado por católicos y protestantes, que tiene 7 parlamentarios, pero al que las encuestas otorgan un aumento de hasta tres escaños más.

Aunque el recuento de los votos comenzará el viernes y los primeros resultados de las elecciones autonómicas podrían conocerse a media tarde del sábado, el cómputo definitivo podría retrasarse hasta principios de la próxima semana, debido a la complejidad del sistema electoral norirlandés.

Javier Aja