Viernes, 6 de Mayo de 2011

"Sigo la gran tradición de los dictadores y del rock and roll"

Albert Serra, director de cine y teatro. Estrena la obra, ‘Més enllà dels Alps'

TONI POLO ·06/05/2011 - 08:30h

Albert Serra hace, literalmente, lo que le da la gana. josé colón

Idolatrado en el Festival de Cannes, Albert Serra (Banyoles, Girona, 1975) es coherente con sus ideas y con sus pasiones en todos los campos. Hace un cine de culto, apreciado (o entendido) por una selecta minoría. El domingo estrena en el ciclo Radicals del Lliure su segunda obra de teatro, Més enllà dels Alps. No es que no se atreva a definirla, es que no sabe de qué va. Así de sorprendente. "Es lo que me gustaría ver a mí en un teatro", confiesa.

¿Y qué le gustaría ver?

Poco de lo que veo. Me molestan las obras excesivamente dinámicas y basadas en el entretenimiento. Los actores sobreactúan, se hacen los simpáticos y hacen tonterías que a mí no me resultan graciosas. Están aterrorizados. Tienen miedo a hacer algo con un mínimo de posibilidades de no gustar o no ser entendido. Como consecuencia, o por pura sinceridad, lo que me gusta a mí suele ser algo que ya tiene bastantes números de que no guste a la gente.

¿Y en qué consiste?

Parto de lo que me gusta y lo voy puliendo, refinando. ¡A mí qué me importa que le guste o no a un tontaina que está ahí sentado y que no ha reflexionado nada sobre una obra a la que yo he dedicado tanto tiempo! No necesito la aprobación de nadie. Siempre tengo a gente de confianza que aporta mucho. Soy un tipo receptivo, al contrario de lo que piensan muchos.

"Lo dramático tiene un componente didáctico que me molesta"

¿En qué se diferencia del teatro que no le gusta?

Yo hago un proyecto concreto y no pienso en hacer carrera, como ellos. ¿Por qué esta gente es incapaz de hacer una obra que pueda no gustar? Porque no quieren hacer una obra lo mejor posible, sino hacer carrera para dedicarse toda la vida. Y a mí me importa un pito todo eso.

¿Qué relación tiene con otros autores teatrales?

Ninguna. Me cae bien Rigola porque me ha programado.

Si pudiese, ¿escogería a su público?

No. Yo hago una obra de arte, le doy libertad a la gente para que piense lo que quiera. Vengo de la cultura del rock and roll, y de su sentido innato de libertad y de despreciar al público, sobre todo al propio público. Sigo la gran tradición de los dictadores y del rock and roll.

¿Hay crítica en su obra o pasa de eso también?

Es que no tengo opiniones en mis obras. Tienen total autonomía respecto de todo lo que es exterior a ellas, incluso respecto a mí. Es teoría básica de todo el arte del siglo XX. Adquieren una coherencia interna por sí mismas, sin que tengan nada que ver conmigo.

Ha comentado que Més enllà dels Alps' es una obra enriquecedora. ¿En qué?

En que es diferente. Si una cosa no representa un reto en sí misma, ¿de qué sirve? Resulta que todo en la sociedad es tan prefabricado que ya es enriquecedor el simple hecho de dar con un espectáculo que alguien haya hecho no por gustar o por hacer carrera, sino por pasión y por convencimiento.

También ha comentado que es su mejor texto.

Estoy muy orgulloso del texto. Tiene un lado poético pero sin los recursos habituales del lenguaje poético. Podría ser ligeramente más teatral, aunque mato toda la teatralidad con la puesta en escena, que es estática, atmosférica. Implícitamente, no sé por qué, la cosa dramática tiene un componente didáctico que me molesta y del que es muy difícil escapar.

En su anterior obra, Pulgarsari', también hizo de actor. ¿Se está acostumbrando?

El año pasado fue por casualidad, pero descubrí que es una cosa que me crea tensión, que me gusta. En cine hay algo de fotogenia y podría encontrar a gente mejor que yo. En cambio, en el teatro, puedo aportar cosas interesantes.