Viernes, 6 de Mayo de 2011

Regreso a la adolescencia

 

 

EULÀLIA IGLESIAS ·06/05/2011 - 08:00h

'CARTA BLANCA'

FICHA TÉCNICA

Género: Comedia
Clasificación: >12
Compañía: WARNER BROS
Duración: 105
Personal: Bobby Farelly (Director), Jason Sudeikis (Actor), Jenna Fischer (Actor), Owen Wilson (Actor), Peter Farelly (Director).

EN SÍNTESIS

Rick está casado con su novia de la época universitaria y tiene dos hijos. Tras tantos años de estabilidad, ha encontrado en las conversaciones procaces con su amigo Fred una válvula de escape a la rutina de la vida adulta. Hasta que su mujer, harta de su obsesión con el sexo, decide otorgarle carta blanca. Durante una semana gozará de libertad para hacer lo que quiera, adulterio incluido, sin miedo a represalias conyugales.

COMENTARIO

En un momento de 'Carta blanca', Fred, el amigo del protagonista, desarrolla un paralelismo entre la figura del adulto casado y la del adolescente. Según Fred, el hombre que lleva ciertos años desposado, en lugar de encontrar en el matrimonio un alivio definitivo a sus imperiosas necesidades sexuales, vuelve a convertirse en un obseso que piensa continuamente en el sexo como cuando tenía la cara cubierta de granos. Esta teoría sobre la vuelta a la adolescencia del hombre comprometido sitúa Carta blanca' en la corriente de la Nueva Comedia americana que gira en torno al pavor masculino a la madurez. Los Farrelly confirman así su giro hacia temas más adultos que ya habían iniciado con 'Matrimonio compulsivo' (2007). Sin abandonar su apego por cierto humor de caca-pedo-culo-pis, los directores de 'Algo pasa con Mary' también denotan su madurez al construir una de sus mejores películas. Un filme donde se hace notar la influencia de la escuela Todd Phillips ('Resacón en Las Vegas'), no tanto por reincidir en la necesidad masculina de juerga para compensar la 'cárcel' del matrimonio, como por un uso más sabio de los recursos cómicos. El humor aquí, por tanto, no proviene sólo de la explotación de las situaciones ridículas en que se ven envueltos los protagonistas o de los diálogos más o menos desvergonzados, aunque los Farrelly sirven algunos de los mejores gags de su filmografía. También surge de una mejor gestión de una estructura narrativa que sabe otorgarle importancia a las elipsis y desemboca en un desternillante clímax acumulativo. Pero la apuesta por tratar un asunto dramático como la crisis de pareja desde la comicidad resultaría más convincente si al final Carta blanca' no acabara erigiéndose como una reivindicación de la monogamia, con humillación para la mujer culpable de adulterio incluida. Aunque el conservadurismo inherente a cierta comedia norteamericana no resulte novedad, 'Carta blanca' nos recuerda por qué no debe confundirse humor gamberro con subversivo.