Miércoles, 4 de Mayo de 2011

Bebés reciben remedios herbáceos, a pesar de las dudas

Reuters ·04/05/2011 - 15:45h

Algunos padres les dan a sus bebés té o suplementos herbáceos que, dicen, ayudan a calmarlos, aunque no existen pruebas sólidas que lo respalde.

Existe una gran cantidad de tés y productos botánicos con ingredientes como camomila, jengibre e hinojo, que se comercializan para calmar los dolores de panza, el llanto y los problemas para dormir de los bebés. El problema es que hay pocas evidencias de su efectividad o de su seguridad.

En un nuevo estudio, el equipo de Yuanting Zhang, de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA por su sigla en inglés) analizó con qué frecuencia los padres utilizan esos tés o productos herbáceos.

Para eso, los expertos entrevistaron a más de 2.600 madres de Estados Unidos y hallaron que el 9 por ciento le había dado a su bebé por lo menos uno de esos productos en el primer año de vida.

Los productos más utilizados incluían tés con camomila u otras hierbas "calmantes"; agua de gripe, una preparación que se ofrece para calmar los cólicos con ingredientes como jengibre e hinojo; y tabletas para la dentición, con ingredientes como calcio y camomila.

Las madres los habían usado para calmar a sus bebés, aliviarles los cólicos, ayudarlos con la digestión o la dentición, publicó el equipo en la revista Pediatrics.

Pero una revisión de 15 estudios publicada recientemente en la misma revista halló escaso respaldo al uso de extractos herbáceos, agua con azúcar o "probióticos" para los cólicos.

Los bebés son propensos a tener cólicos si están sanos, pero lloran muchísimo (más de tres horas por día). Los cólicos suelen desaparecer en los primeros meses de vida.

Los expertos recomiendan tratarlos con cambios en la alimentación del bebé (porciones más pequeñas y frecuentes) o más caricias y atención. No hay productos que calmen los cólicos.

Los suplementos dietarios, que, a diferencia de los fármacos, no debe probarse que sean seguros y efectivos antes de salir al mercado, pueden incluir sustancias contaminantes, como metales pesados, especialmente inseguros para los bebés, según el equipo.

En general, los expertos se oponen al uso de remedios o suplementos sin hablar con el pediatra.

FUENTE: Pediatrics, online 2 de mayo del 2011