Miércoles, 4 de Mayo de 2011

Bono cierra el Congreso a los partidos legales que forman Bildu

PSOE y PP aplauden el veto a los promotores de la coalición, invitados por ERC, ICV y BNG

MIGUEL ÁNGEL MARFULL ·04/05/2011 - 00:05h

"Quien no tiene acceso a las urnas por ilicitud, no podrá venir a una de las principales instituciones" del Estado, argumentó el presidente del Congreso, José Bono, para vetar el acceso a dependencias de la Cámara baja de los máximos dirigentes de Eusko Alkartasuna y Alternatiba, Pello Urizar y Oskar Matute, las formaciones legales que promueven la coalición Bildu, que tenían previsto comparecer ante la prensa invitados por los portavoces de la izquierda minoritaria: ERC, IU-ICV, BNG y NaBai.

Finalmente, Bono les cerró la puerta del Parlamento EuskoAlkartasuna ha ocupado un escaño hasta 2008 "por decencia", según resumió su entorno. Para evitar la "propaganda" de una formación cuyas listas han sido anuladas por dar cobijo a "testaferros" de ETA, según justificó el presidente del Congreso. "La democracia se abre a todos aquellos que la abrazan, pero no puede dejarse engañar", concluyó el presidente del Congreso para defender su postura, que PSOE y PP aplaudieron sin reservas. Es "claramente correcta", abrazó el portavoz socialista, José Antonio Alonso. "Apoyo y secundo plenamente la decisión", arropó a Bono la responsable de la bancada conservadora, Soraya Sáenz de Santamaría.

Un "error" para CiU y PNV

CiU y PNV calificaron de "error" el veto. "Si de lo que se trataba era de no dar importancia a Bildu, el Congreso ha conseguido justo lo contrario", reprochó el portavoz del GrupoCatalán, Josep Antoni Duran i Lleida. El PNV también se pronunció en contra de la actuación de Bono en la reunión de la Mesa del Congreso. Muy molesto, el representante de este grupo en el órgano de gobierno de la Cámara, Jose Ramón Beloki, censuró la prohibición de Bono "que permite, sin que a nadie le tiemble el pulso, la presencia o visita de miembros de partidos imputados por otros delitos".

Media docena de policías se apostaron discretamente frente a la puerta de los leones del Congreso para garantizar el cumplimiento de las instrucciones de Bono, que obligó a los promotores de la coalición y a sus anfitriones a improvisar una rueda de prensa en la calle y en la acera contraria a la fachada principal del palacio.

La decisión de Bono había generado ya entonces un efecto multiplicador en la atención pública que permitió al líder de EA, Pello Urizar, criticar que el Estado, "desde diversas instancias, cierre las puertas" a una parte del independentismo vasco en términos tan metafóricos como reales.

"Confiamos en el que el Tribunal Constitucional repare el daño realizado por el Supremo", reclamó Urizar. "No puede excluirse de las elecciones a quien ha hecho una apuesta tan clara y decidida por ajustarse al juego estrictamente político", señaló, llamando "a las instituciones del Estado y a PSOE y PP a aprovechar la oportunidad histórica abierta en Euskadi". "Un Estado que se autodenomina plurinacional debe respetar y aceptar la voluntad de sus pueblos", concluyó el secretario general de EA.

Junto a él se encontraba Oskar Matute, dirigente de Alternatiba y uno de los portavoces de Bildu, que pidió a socialistas y conservadores que entiendan que su "apuesta por la paz" beneficia "a todos", y varios candidatos independientes de la coalición. "Nunca nos hemos reunido con ETA, ni lo hacemos ni lo vamos a hacer", explicó Matute, pidiendo a la sociedad que no considere a Bildu "un enemigo", sino "todo lo contrario", por su "rechazo a cualquier expresión de violencia".