Miércoles, 4 de Mayo de 2011

El grupo que ganó sin armas la guerra

Vetusta Morla vendió más de 35.000 copias de su disco de debut sin apoyo discográfico

J. M. M. ·04/05/2011 - 08:00h

J. M. M. - Vetusta Morla, en un concierto en 2009. gabriel pecot

El 11 de febrero de 2008 ha quedado marcado con un círculo rojo en el calendario de la música española. Aquel día, un grupo de Tres Cantos (Madrid) se autoeditaba su disco de debut después de una década recibiendo portazos de numerosas discográficas. Una semana más tarde, Juanma Latorre (guitarra y teclado) decía a Público: "Nuestras canciones son conquistas épicas, creemos en un mundo fantástico que se alimenta de la realidad".

Y tanto creyeron que acabaron realizando sus fantasías. Las conquistas épicas de sus canciones las trasladaron a la realidad, vendiendo más de 35.000 copias de Un día en el mundo, una cifra desorbitada para ellos, similar a la cosechada por un grupo tan promocionado como Pereza. Sin más armas que un puñado de canciones, su Myspace y muchas horas de ensayos y conciertos, Vetusta Morla se convirtieron en el grupo de rock más cotizado de la escena española. Los sellos multinacionales, pendientes de los destellos efímeros del último triunfito, ni siquiera sintieron el adelanto.

La banda llevaba una década pateándose los escenarios madrileños. Año tras año, era habitual ver su nombre en las programaciones de las salas, y no precisamente las más grandes: Siroco, Café La Palma, La Boca del Lobo, Ritmo y Compás... Estaban siempre presentes, aunque eran pocos los que les habían escuchado.

Hazlo tú mismo

Hasta que decidieron dar un "pequeño salto mortal", el nombre con el que denominaron su propia discográfica. La edición de Un día en el mundo, propulsada por el boca a oreja y por Myspace en su época de mayor auge, cambio el destino del grupo, que vio cómo sus elevados mundos fantásticos no estaban tan lejos de la tierra.

En diciembre de 2008 dieron un concierto en La Casa Encendida y la avalancha de peticiones de entradas colapsó al centro cultural. Medio año después, lo ganaban todo en los Premios de la Música Independiente. Había nacido un nuevo superventas. Y lo habían hecho ellos solos.