Martes, 3 de Mayo de 2011

¿Algunos antihipertensivos son más fáciles de tomar?

Reuters ·03/05/2011 - 15:45h

Por Amy Norton

Un análisis de 15 estudios previos revela que, en promedio, los pacientes son menos propensos a cumplir el tratamiento con diuréticos, una clase de antihipertensivos económicos, que a tomar los fármacos más modernos.

En esos estudios, los pacientes tendían a adherir a los antagonistas de los receptores de la angiotensina II (ARA-II), un grupo de fármacos como valsartán (Diovan), candesartán (Atacand) y losartán (Cozaar).

En segundo lugar estaban los inhibidores de la ECA, como ramipril (Altace), lisinopril (Prinivel, Zestril) y captopril (Capoten).

Los usuarios de diuréticos eran dos veces más propensos a dejar de tomar sus remedios que los usuarios de ARA-II, publican los autores en la revista Circulation.

Los distintos tipos de antihipertensivos actúan de distinta manera y tienen distintos efectos adversos. Y ese podría ser un motivo por la que varía la adherencia, según el equipo de Ian M. Kronish, de la Escuela de Medicina Mount Sinai.

De todos modos, un investigador ajeno al estudio opinó que los resultados no necesariamente quieren decir que una persona adherirá al uso de un ARA-II por más tiempo, o que esos fármacos deberían ser de primera elección para tratar la hipertensión.

De hecho, dijo Niteesh K. Choudhry, del Brigham and Women's Hospital y de la Escuela de Medicina de Harvard en Boston, las guías nacionales recomiendan el uso de diuréticos como medicamentos "de primera línea" para la hipertensión, según ensayos clínicos que habían demostrado su efectividad.

"Para mí, esos datos son rectores", agregó el autor de un editorial sobre el estudio. "Los nuevos resultados no apoyan el abandono de lo que estamos haciendo", añadió.

Para el estudio, el equipo de Kronish combinó los resultados de 15 investigaciones sobre la adherencia al tratamiento antihipertensivo.

En promedio, el 65 por ciento de los usuarios de ARA-II tomaba sus remedios, comparado con el 58 por ciento de los consumidores de inhibidores de la ECA y el 51 por ciento de los usuarios de diuréticos.

Otra clase de fármacos, los betabloqueantes, fue la menos utilizada, con un 28 por ciento.

Al considerar otros factores (edad, etnia e ingresos), los usuarios de diuréticos y betabloqueantes eran dos veces más propensos que los usuarios de ARA-II a dejar de tomar los fármacos.

Choudhry consideró que es "posible" que los usuarios de diuréticos sean más propensos a dejar de tomar los remedios por su modo de acción, que aumenta las ganas de ir al baño.

Además, indicó, los diuréticos son antihipertensivos más antiguos y algunos pacientes (y médicos) perciben que "no son tan buenos" como los ARA-II y los inhibidores de la ECA.

"Pero sabemos por estudios grandes que a los pacientes les va tan bien con los diuréticos como con otros medicamentos", indicó Choudhry.

Hace casi una década, un ensayo clínico llamado ALLHAT reveló que los diuréticos eran más efectivos que otros antihipertensivos para prevenir la insuficiencia cardíaca, un resultado clave para determinar que fueran el fármaco de primera elección para la hipertensión.

Choudhry dijo que varios factores, desde el precio hasta los efectos adversos, pueden alterar la capacidad de un paciente de adherir al uso de un antihipertensivo.

"Son preocupaciones legítimas, y son precisamente el tipo de problemas que hay que conversar con el médico (...) Es muy importante tomar los medicamentos indicados", dijo Choudhry.

FUENTE: Circulation, online 4 de abril del 2011