Martes, 3 de Mayo de 2011

¿Los niveles bajos de vitamina D influyen en el embarazo?

Reuters ·03/05/2011 - 15:35h

Por Adam Marcus

Muchas mujeres tienen bajos niveles de vitamina D en sangre al inicio del embarazo, pero se desconoce si eso es un problema para los bebés.

Un nuevo estudio realizado en Australia sugiere que la deficiencia de vitamina D en las embarazadas sería normal, aunque puede ser confuso definir qué se entiende por deficiencia.

No obstante, los autores no hallaron pruebas sólidas de que esa falencia afecte el desarrollo fetal o cause otras complicaciones.

El equipo analizó 18 estudios previos en los que se habían evaluado los niveles de vitamina D en mujeres con tres meses de embarazo. Cinco estudios incluían información sobre el resultado de la gestación, como el bajo peso al nacer y la preeclampsia, que es una complicación materna.

Los resultados, publicados en American Journal of Obstetrics and Gynecology, no ofrecieron una definición clara de deficiencia de vitamina D al principio del embarazo.

Las definiciones en los estudios variaban entre 12,5 y 50 nmol/l. La insuficiencia oscilaba entre 37,5 y 80 nmol/l, mientras que la suficiencia era entre más de 50 y más de 80 nmol/l.

Un informe del Instituto de Medicina de Estados Unidos del 2010 señala que casi todas las personas necesitan niveles por encima de 50 nmol/l para un crecimiento óseo adecuado.

"A pesar de los distintos puntos de corte, todos los estudios incluyeron una gran proporción de mujeres con deficiencia de vitamina D en sus muestras. Esto tiene efectos serios en el manejo del embarazo porque muchos médicos consideran que hay que indicar suplementos de vitamina D en el embarazo", escribió el equipo.

De hecho, la única conclusión sólida del análisis fue que la mayoría de las mujeres tienen bajos niveles de vitamina D en el embarazo.

Las mujeres blancas tenían dos veces más vitamina D en sangre que el resto, un efecto del bloqueo de rayos UV en las pieles más oscuras.

Y las residentes de latitudes más alejadas del Ecuador tenían niveles más bajos en sangre que las residentes de países próximos al Ecuador, donde el sol es más intenso.

Si la deficiencia de vitamina D causara complicaciones en el embarazo o el desarrollo fetal, identificar el problema precozmente permitiría que más mujeres tomen suplementos con el nutriente para corregirlo. Hasta ahora, no existen estudios randomizados.

En noviembre, el Instituto de Medicina difundió guías en las que se recomienda que las embarazadas reciban 600 unidades internacionales (UI) diarias de vitamina D; la dosis máxima no debe superar las 4.000 UI.

Aun así, un estudio efectuado en Estados Unidos en el 2010 sugirió que las embarazadas deberían elevar la dosis diaria de vitamina D con suplementos a 4.000 UI. Los autores afirmaron que ese nivel no es riesgoso.

Bruce Hollis, un experto en vitamina D de la Medical University of South Carolina en Charleston, y coautor de ese estudio, comentó que no le sorprendió enterarse de que la deficiencia de vitamina D no está asociada con la alteración del crecimiento fetal y el peso al nacer del bebé.

Aun así, dijo: "Lo más importante de esa carencia en el embarazo es que compromete la capacidad de luchar contra una infección". Eso, a la vez, puede causar problemas graves que sólo se podrían detectar después del parto.

No se pudo contactar a los autores del nuevo estudio para comentar sobre los resultados.

FUENTE: American Journal of Obstetrics and Gynecology, 8 de abril del 2011