Martes, 3 de Mayo de 2011

El Partido Conservador gana con mayoría absoluta unos comicios históricos en Canadá

EFE ·03/05/2011 - 07:55h

EFE - Conservadores canadienses celebran hoy en Calgary, Alberta (Canadá). Los principales medios de comunicación canadienses declararon al Partido Conservador, del primer ministro Stephen Harper, como el ganador de las elecciones generales celebradas hoy en el país, poco después del cierre de los colegios electorales.

En unos comicios históricos, el Partido Conservador del primer ministro, Stephen Harper, se hizo con la mayoría absoluta en las elecciones generales celebradas el lunes en Canadá tras el dramático hundimiento del Partido Liberal (PL).

Con 14,3 millones de votos escrutados de los 24 millones del censo, la Oficina Electoral de Canadá señaló que el Partido Conservador contaba con el 39,7% de los votos lo que le otorgará 166 de los 308 diputados de la Cámara de los Comunes del Parlamento canadiense.

El Nuevo Partido Democrático (NPD) se hizo con 102 diputados, el Partido Liberal (PL) con 35, el Bloque Quebequés (BQ) con 4 y el Partido Verde (PV) con uno.

El resultado supone una gran victoria personal para Harper que basó toda su campaña electoral en solicitar al electorado canadiense que otorgase a los conservadores la mayoría absoluta para evitar la inestabilidad de un nuevo Gobierno minoritario.

El ministro de Inmigración, Jason Kenny, uno de los principales líderes conservadores, calificó el resultado como "sensacional" y añadió que la mayoría permitirá que "seamos capaces de implantar nuestra plataforma. Finalmente conseguiremos hacer cosas".

Es la tercera vez consecutiva desde 2006 que Harper gana unas elecciones generales pero la primera vez que el líder conservador consigue la mayoría absoluta.

También es la primera vez en la historia del país que los socialdemócratas se convierten en la oposición oficial y que el histórico Partido Liberal obtiene menos de 40 escaños y pasa a ser el tercer grupo político en el Parlamento.

Aunque los sondeos pronosticaban la pérdida de apoyo de los liberales y el ascenso de los socialdemócratas el resultado ha sido más dramático de lo anticipado por los analistas.

Los socialdemócratas han pasado de tener 37 diputados en la anterior legislatura a 102, según los resultados provisionales, gracias a los espectaculares resultados obtenidos en la provincia de Québec.

En el territorio francófono, el NPD se ha hecho con 60 de los 75 diputados de la provincia, barriendo al separatista Bloque Quebequés (BQ) que ha quedado reducido a 4 diputados, 45 menos que en el anterior Parlamento.

El líder socialdemócrata, Jack Layton, compareció exultante en Toronto ante una sala abarrotada de seguidores pasada la medianoche del lunes.

Layton empezó declarando que "sois increíbles. La primavera ha llegado y empieza un nuevo capítulo" y añadió que "por la primera vez en historia, los canadienses nos han pedido ser la oposición oficial. Y vamos a trabajar duro para ganar la confianza de los canadienses".

El batacazo de los independentistas ha sido tan acusado que incluso el respetado líder del BQ, Gilles Duceppe, ha perdido su escaño.

Tras confirmarse los resultados, Duceppe anunció que en los próximos días renunciará a su puesto.

"La democracia ha hablado y respeto su decisión. Y aceptó la responsabilidad", dijo Duceppe ante un sala llena de seguidores estupefactos.

El líder del Partido Liberal, Michael Ignatieff, también compareció en público con el mismo sentimiento de desolación pero a diferencia de Duceppe, señaló su disposición a mantenerse al frente de los liberales a pesar de que no consiguió ganar su escaño.

Los liberales enviarán a la Cámara de los Comunes sólo 35 diputados, la mitad que los ganados en 2008.

Ignatieff, tras felicitar a Stephen Harper y Jack Layton por sus victorias, declaró que "la democracia enseña duras lecciones. Tenemos que aprender de ellas" y, aunque reconoció que "es duro perder de esta forma", también manifestó que aceptaba la responsabilidad de la histórica derrota liberal pero no ofreció su dimisión.

"Aceptaré cualquier papel que el partido quiere que juegue a medida que reconstruimos el vital centro de la política canadiense", indicó Ignatieff.

Por Julio César Rivas