Martes, 3 de Mayo de 2011

Encuentran la segunda caja negra del vuelo Río-París siniestrado

EFE ·03/05/2011 - 08:47h

EFE - Fotografía distribuida el pasado domingo por la Oficina de Investigación y Análisis (BEA) que muestra la recuperación de una de las cajas negras del vuelo Río de Janeiro-París que se estrelló en junio de 2009 con 228 personas a bordo, tras ser encontrada en aguas del Atlántico.

La segunda caja negra del avión de Air France que se estrelló en junio de 2009 cuando cubría el trayecto entre Río de Janeiro y París fue hallada esta noche "en buen estado", informó la Oficina de Investigaciones y Análisis (BEA).

El dispositivo que graba las informaciones de cabina, imprescindible para esclarecer las causas del siniestro, fue "localizado e identificado" por los investigadores a las 21.50 GMT del lunes y fue recuperado por el submarino robotizado Remora 6.000, que lo hizo llegar "al navío francés Ile de Sein a las 02.40 GMT del martes 3 de mayo", señaló la BEA en un comunicado.

Un día antes, los responsables de las pesquisas habían localizado y recuperado la primera de las dos cajas negras, en concreto, la que se ocupa de grabar la actividad de los instrumentos de vuelo.

Esta caja se encontraba en la zona del océano Atlántico en la que el 4 de abril pasado se encontraron los restos del Airbus A330 siniestrado.

La incógnita ahora pasa por saber si los investigadores podrán recuperar los datos de ambos dispositivos, después de que hayan pasado cerca de dos años sumergidos en las profundidades marinas, tras el accidente que causó 228 muertos.

A falta de las informaciones procedentes de las cajas negras, lo único que los investigadores han podido determinar es que el vuelo AF447 sufrió un fallo en las sondas que indican la velocidad del avión, provocado por el hielo.

Sin embargo, la BEA advirtió de que esas conclusiones no podían explicar por sí solas el accidente del Airbus y apeló a la prudencia sobre las mismas.

Pese a todo, la aerolínea Air France procedió a cambiar todas las sondas de su flota por otras más modernas y resistentes a las bajas temperaturas.