Martes, 3 de Mayo de 2011

Bruselas presenta una reforma de Schengen

Será mañana en respuesta a Francia e Italia

DANIEL BASTEIRO ·03/05/2011 - 08:30h

Inmigrantes procedentes de Libia llegan a Lampedusa el pasado día 19. EFE

La Comisión Europea presentará mañana miércoles una modificación de las reglas del espacio Schengen, que garantiza la libertad de circulación y ausencia de fronteras en 25 países europeos. En una carta dirigida al presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, los presidentes francés e italiano, Nicolas Sarkozy y Silvio Berlusconi, han pedido recientemente una reforma que incluyese más flexibilidad para restablecer temporalmente las fronteras interiores en caso de una gran afluencia de inmigrantes. El origen: las llegadas a la isla italiana de Lampedusade inmigrantes procedentes de las revueltas árabes y que causó una crisis entre Roma y París.

En su respuesta, Barroso respaldó la propuesta como una herramienta más entre otras que en los próximos meses estudiarán los ministros de Interior de la UE.

Pese a su escepticismo inicial y las críticas de la izquierda europea, Barroso acabó dando su brazo a torcer. La izquierda considera que la amenaza migratoria es ridícula, porque sólo se está hablando de entre 25.000 y 30.000 inmigrantes, por lo que las críticas han arreciado contra lo que podría suponer un paso atrás en la integración europea por intereses de imagen o electorales.

Primavera árabe

"Europa no está a la altura de las exigencias del impacto humanitario de la primavera árabe", aseguró Juan Fernando López Aguilar, jefe de los socialistas españoles en la Eurocámara y presidente de la comisión parlamentaria de Libertades Civiles. "La presión de 25.000 inmigrantes tiene que ser manejable para dos países que tienen más de 60 millones de habitantes y que son dos de los fundadores de la UE, de la que es principio vertebrador la libertad de movimiento", añadió.

Las propuestas de mañana, además de apostar por dotar de más medios a agencias europeas como Frontex, apuesta por la vía opuesta: volver a controlar más unas fronteras sin las que los ciudadanos europeos han aprendido ya a vivir con toda normalidad.

Noticias Relacionadas