Martes, 3 de Mayo de 2011

El TS culpa a EA y Alternatiba de "ceder" listas a Batasuna

Las responsabiliza de las consecuencias del fallo sobre su participación en las elecciones

ÁNGELES VÁZQUEZ ·03/05/2011 - 06:00h

Fachada del edificio que alberga la sede del Tribunal Supremo, en Madrid. mónica patxot

Los tiempos donde las discrepancias se silenciaban en la Sala del 61 del Tribunal Supremo se acabaron. El domingo los 16 magistrados que componen la Sala encargada de aplicar la Ley de Partidos reprodujo prácticamente la división vivida en marzo a la hora de negar la inscripción de Sortu en el Registro de Partidos. Las 254 listas de la coalición electoral Bildu, formada por Eusko Alkartasuna (EA), Alternatiba e independientes de la izquierda abertzale, no estarán en las elecciones del 22-M, salvo que lo remedie el Tribunal Constitucional.

Lo decidió la Sala del 61 por nueve votos. Los siete discrepantes, a diferencia de lo que ocurrió con Iniciativa Internacionalista, dejaron constancia de su discrepancia, como ya hicieron con Sortu, pero en esta ocasión en dos votos particulares. Uno lo suscriben los mismos magistrados que se apartaron de la mayoría al entender que la inscripción de Sortu era "obligada", con la excepción del presidente de lo Contencioso, José Manuel Sieira, que firma el otro voto.

El voto particular dice que ETA no está detrás de Bildu porque partió de EA

Los otros seis magistrados discrepantes fueron el presidente de la Sala de lo Civil y de lo Social, Juan Antonio Xiol, y Gonzalo Moliner, respectivamente, y los magistrados José Luis Calvo Cabello, Alberto Jorge Barreiro, Rafael Gimeno-Bayón y Manuel Alarcón. Todos ellos considerados de tendencia progresista.

Este último, al que le había correspondido la ponencia de la sentencia de Bildu, cedió el relevo al último magistrado incorporado a la Sala de lo Militar, Javier de Mendoza.

Este juez, el presidente del Tribunal Supremo, Carlos Dívar, los de las Salas Penal y Militar, Juan Saavedra y Ángel Calderón, y los magistrados Aurelio Desdentado, Ricardo Enríquez, Carlos Granados y Carlos Lesmes votaron a favor de anular todas las listas de la coalición impugnada. Xavier O'Callaghan, que no participó en el proceso contra Sortu por enfermedad, se sumó finalmente a la mayoría.

Recuerda que ya en 2003 su portavoz se lo ofreció a Otegi en el Parlamento vasco

Pero ¿cómo es posible que haya tanto división ente los magistrados del Alto Tribunal? Para tratar de entenderlo, a continuación se resumen los argumentos con los que unos y otros defienden su posición en torno a Bildu.

Todas fuera: Nueve magistrados

Insiste en que la izquierda abertzale debe poder estar en las elecciones

La mayoría de la Sala del 61 considera que Bildu "se ha erigido como un cauce simulado y fraudulento para soslayar la ilegalización judicial del brazo político de la banda terrorista ETA y así permitir el acceso de Batasuna/ETA a las instituciones representativas".

Para llegar a esa conclusión, la sentencia, de 121 páginas, dedica 107 a reproducir los argumentos de la Fiscalía y la Abogacía del Estado en sus recursos y las pruebas de los informes policiales utilizados para sostener que la izquierda abertzale "propugnó una estrategia de convergencia con otras fuerzas que le permitiera concurrir a las elecciones bajo la cobertura de partidos legales y no sometidos a tacha".

La sentencia constata que, pese a que la reforma de la Ley Electoral ahora permite la expulsión de cargos electos, el que los candidatos de Bildu fueran proclamados supone riesgos, porque ello "conlleva el acceso a información pública y luego la posibilidad de adoptar decisiones" que afectan a personas y a la sociedad.

Admite que la anulación acordada "se proyecta asimismo sobre la actividad de partidos políticos no ilegalizados, como EA y Alternatiba", pero llega a la conclusión de que si "acaece no será más que consecuencia de los propios actos de dichos partidos y de la jurídicamente errónea determinación de su estrategia".

Añade que "si fueron estos partidos quienes optaron por acudir al proceso electoral junto con Batasuna, aun conociendo su ilegalización judicial, e incluso le cedieron la mayor parte de las candidaturas y los primeros puestos, habrán de cargar con las consecuencias de una opción como esa".

Según el tribunal, "dada la trayectoria que a lo largo del tiempo han tenido EA y Alternatiba, ha extremado la cautela en su análisis" antes de estimar los recursos.

Vía libre al 22-M: Seis magistrados

Pero los seis magistrados que discrepan no son menos tajantes. "Hay una diferencia entre Sortu y Bildu que, en nuestra opinión, debería haber sido decisiva para que la mayoría de la Sala se hubiera inclinado por desestimar los recursos planteados", afirma el voto que suscriben.

"La decisión mayoritaria no se traduce en negar el derecho a concurrir a las próximas elecciones a una nueva formación política, Sortu, sobre la que pudiera parecer razonable albergar ciertas sospechas de continuidad respecto a Batasuna, sino que, en este caso, se va a privar de ese derecho a dos partidos políticos de larga trayectoria democrática y siempre opuestos a la violencia de ETA, como son EA y Alternatiba", asevera.

Para concluir que anular todas las listas, que consideran "impolutas", "es insostenible en términos constitucionales y legales", los discrepantes repasan la legislación sobre ilegalización de partidos y anulación de listas, la jurisprudencia y las pruebas aportadas por Fiscalía y Abogacía el Estado.

A su juicio, "no queda demostrado" el fraude de ley alegado por los recurrentes, porque el carácter restrictivo de derechos fundamentales que supone impedir la concurrencia a un proceso electoral debe traducirse en la aplicación de un "canon de especial exigencia" en la valoración de la prueba.

Además, los informes policiales en los que se apoyan los recurrentes "no están exentos de crasos errores" y llegan a conclusiones "inútiles", porque acreditar que para componer las listas de Bildu se ha tenido en cuenta el resultado que obtuvo ANV y el voto nulo no sirve para anularlas.

Estos magistrados parten de la premisa de que la ilegalización de Batasuna y sus sucesoras "no significa que el sector ideológico de la izquierda abertzale está condenado a no participar nunca más en las elecciones a través de otras fórmulas", siempre y cuando las que elijan "no pretendan continuar la actividad por la que fueron ilegalizados otros partidos, a saber, apoyar a ETA".

Como contraindicios contra los recursos, el voto particular cita el rechazo a la violencia que siempre ha mantenido EA y afirma que la coalición electoral no es una estrategia de ETA, porque en el mismo Parlamento de Vitoria, el 2 de abril de 2003, el entonces portavoz de EA, Rafael Larreina, le ofreció compartir listas a Arnaldo Otegi siempre y cuando ambos firmaran "que es inadmisible cualquier colación de derechos humanos" y cualquier "inferencia en la voluntad de la sociedad vasca ni de ETA ni de Aznar".

Por eso, el hecho de que EA haya dado luz verde a ese pacto soberanista ahora sólo puede obedecer al cambio de actitud que ha detectado en la izquierda abertzale, que "no ha dado ese paso de la noche a la mañana sino como culminación de un proceso público de discusión de cinco meses".

Sólo independientes: Un magistrado

Por su parte, el presidente dela Sala Tercera, José Manuel Sieira, entiende que no hay pruebas suficiente para impugnar todas las listas de Bildu, aunque sí las compuestas "en su totalidad" por independientes. "Con ello se garantiza plenamente la debida protección de los derechos fundamentales de las persona, pues no puede impedirse que sin mediar al respecto restricción legal o judicial, pudieran injustamente privarse de la posibilidad de concurrir a este proceso electoral a los miembros de los citados partidos de la coalición".

En su opinión, existe una "contradicción manifiesta" en la mayoría al anular parte de las agrupaciones de electores impugnadas y admitir la tesis de que se trata de una trama con tres planes subisidiarios, en el que Sortu sería el A, Bildu el B y esas candidaturas, el C.

Once agrupaciones: Unanimidad

En lo que sí hubo unanimidad en la Sala fue a la hora de anular agrupaciones de electores. De las 21 finalmente impugnadas por Fiscalía y Abogacía del Estado, 11 quedaron fuera de las elecciones, al detectarse una conexión entre ellas y las formaciones ilegalizadas. A juicio del tribunal, "pretenden continuar la actividad de los partidos ilegalizados".

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