Lunes, 2 de Mayo de 2011

La cautela ante las encuestas marca la fiesta regional de Madrid

El PP exhibe su malestar por el hecho de que ningún ministro del Gobierno asistiese al acto

YOLANDA GONZÁLEZ ·02/05/2011 - 21:30h

EFE - La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, saluda al candidato del PSOE, Tomás Gómez, en Sol. -

Mientras los políticos madrileños se acicalaban ayer para asistir a los actos del 2 de Mayo, día de la comunidad, tocó también digerir los datos de las últimas encuestas de cara al próximo día 22, fecha en la que se celebrarán municipales y autonómicas. La respuesta de las formaciones, con matices, fue prácticamente homogénea. Tanto los vencedores de los sondeos el PP como los vencidos los socialistas estuvieron de acuerdo en llamar a la calma agarrándose a la consigna de que todavía todo puede cambiar.

Así se manifestó, por ejemplo, la protagonista de la jornada, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, que ayer, por primera vez, eliminó el tradicional besamanos con el que saluda a los invitados a la recepción.

La dirigente conservadora, que según el Publiscopio hecho público ayer, revalidaría su mayoría absoluta y obtendría 73 o 74 diputados de los 129 de la Asamblea de Madrid, sostuvo que "en absoluto" considera que los sondeos "no sean ciertos". Pero insistió en que "son la fotografía de un instante concreto". Y que la fotografía que a ella le interesa es la del 22 de mayo.

Tomás Gómez asegura que, si se fiase de los sondeos, no sería candidato

Tras estas declaraciones se vislumbra el miedo de los conservadores a que una escenificación del triunfo pueda desmovilizar a su electorado. De ahí que la presidenta insistiese en que a lo largo de su carrera política ha visto cómo "diferencias de siete puntos a favor" se transformaron en derro-tas.

Tras intentar limar con un abrazo las diferencias con su principal rival a la presidencia de la comunidad, el candidato socialista, también se encargó de trasladar su análisis de los sondeos publicados ayer, el de Público y el de El País.

Según el Publiscopio, Tomás Gómez recabaría el 33,3% de las papeletas y lograría 46-47 escaños, cuatro o cinco más que en 2007. "Si yo me hubiese fiado de las encuestas, la primera vez que me presentaba para alcalde de mi ciudad [Parla] me daba que perdía y si me hubiese fiado de las encuestas hace muy poquitos meses, no sería hoy el candidato a la Comunidad de Madrid [en alusión a las primarias ]", valoró.

Gómez, sin dudas

Gómez insistió en que será el 22 de mayo el día en que se pregunte a más de cuatro millones de madrileños por su opción favorita de gobierno. "No tengo ninguna duda de que seré el presidente de la Comunidad de Madrid".

Aguirre dice que en sus listas hay imputados por "cosas estrafalarias"

En clave municipal, el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, sostuvo que "ninguna encuesta" le restará "un minuto de esfuerzo, de trabajo y de diálogo con todos los madrileños para tener una mayoría lo más amplia posible". Según el Publiscopio, el regidor municipal mejora sus expectativas de voto y pasaría del 55,7% al 57,2. "Que nadie piense que las elecciones está ganadas", alertó. Unas declaraciones, muy en la línea de las vertidas por la portavoz del PP en el Congreso, Soraya Saénz de Santamaría, que consideró que los datos deben servir como estímulo para seguir trabajando en la misma línea.

Junto a Ana Mato, vicesecretaria de Organización, la portavoz parlamentaria fue la única dirigente nacional del PP presente en el acto.

"Sólo tendencias"

Por su parte, Ángel Pérez (IU), cuya formación perdería un edil en el ayuntamiento, sostuvo que "las encuestas indican tendencias".

El otro de los grandes debates del día fue la ausencia de miembros del Ejecutivo central más allá de la delegada del Gobierno, Dolores Carrión. En los últimos años siempre ha acudido alguno de los ministros. Los socialistas restaron peso a la polémica apuntando a cuestiones de agenda y a la presencia de Carrión. Los conservadores, sin embargo, vieron en este hecho un gesto de desprecio a los madrileños. Y, según Sáenz de Santamaría, una muestra más de la descomposición del Gobierno.

La mañana había arrancado con una entrevista de Aguirre en la SER. Con una decena de imputados en sus listas, la presidenta anunció que solicitará a su partido que, cuando gobierne, cambie la ley "para que las palabras signifiquen lo que son" y no se confunda a imputado con condenado. Ayer no se atrevió a decir que sus imputados lo están por "tonterías", pero sí a que algunos lo están "por las cosas más estrafalarias". Prevaricación y malversación, entre otras.