Lunes, 2 de Mayo de 2011

"Hoy es un buen día para Estados Unidos", dice Obama

EFE ·02/05/2011 - 18:38h

El presidente de EEUU, Barack Obama, afirmó que "hoy es un buen día para Estados Unidos", tras la muerte del líder de la red terrorista Al Qaeda, Osama bin Laden, a manos de un comando especial de soldados estadounidenses.

"El mundo es un lugar más seguro", agregó el presidente en declaraciones efectuadas en la Casa Blanca al otorgar la Medalla de Honor -el más alto galardón al mérito militar- al veterano Anthony Kaho'ohanohano.

La operación que culminó con la muerte de Bin Laden tras diez años de búsqueda del terrorista "nos recuerda que como país no hay nada que no podamos conseguir cuando nos lo proponemos de verdad", consideró el presidente.

Esta es la primera comparecencia pública de Obama tras anunciar la pasada noche la muerte del líder de Al Qaeda.

Obama quiso rendir también homenaje a los mandos militares, como el secretario de Defensa, Robert Gates -"que pasará a la Historia como uno de los mejores secretarios de Defensa"-, y al jefe de Estado Mayor, el almirante Mike Mullen.

"Sin ellos, noches como la del domingo no hubieran ocurrido nunca", declaró Obama.

Un comando de soldados de elite asaltó el domingo la residencia en la que la CIA había concluido que se ocultaba Bin Laden, en una operación ultrasecreta, en la ciudad pakistaní de Abbotabad.

Según altos funcionarios, el comando estaba dispuesto a capturar a Bin Laden vivo, pero los ocupantes de la residencia respondieron con fuego y se produjo un tiroteo.

Además de Bin Laden, fallecieron otras cuatro personas, tres varones -en principio EEUU considera que se trata de uno de los hijos adultos del terrorista y dos de sus correos- y una mujer. Otras dos mujeres quedaron heridas.

Los soldados recuperaron el cadáver del líder de Al Qaeda, que fue trasladado a un buque de guerra estadounidense.

Tras su identificación y la toma de fotografías -que el Gobierno estadounidense valora aún si las difundirá- se optó por arrojar el cuerpo del jefe terrorista al mar, para evitar que su tumba se pudiera convertir en lugar de peregrinación para los extremistas.