Lunes, 2 de Mayo de 2011

El papa envía un telegrama al arzobispo de Valencia por la muerte de cardenal

EFE ·02/05/2011 - 13:04h

EFE - Fotografía de archivo, del 5 de julio de 2006, del cardenal español Agustín García Gasco, arzobispo jubilado de Valencia, que falleció ayer por un infarto en Roma, donde se encontraba para asistir a la beatificación del papa Juan Pablo II.

El papa Benedicto XVI ha enviado un telegrama al arzobispo de Valencia, Carlos Osoro Sierra, para transmitirle su pésame por la muerte este domingo del cardenal español Agustín García Gasco, quien se encontraba en Roma para asistir a la beatificación de Juan Pablo II.

La Santa Sede divulgó hoy el contenido del telegrama enviado por el pontífice y escrito íntegramente en castellano.

"Al haber sido informado de la triste noticia del fallecimiento del amadísimo cardenal Agustín García-Gasco Vicente, ofrezco fervientes sufragios por el eterno descanso de quien ejerció con diligente solicitud apostólica el ministerio episcopal, primero como obispo auxiliar de Madrid y secretario de la Conferencia Episcopal Española y después al frente de esa querida archidiócesis de Valencia", afirma el pontífice.

El cardenal, añade, se entregó "constantemente al quehacer evangelizador con sabiduría y generosidad e impulsando infatigablemente numerosas iniciativas pastorales, sobre todo en el campo de la docencia y la pastoral familiar".

Benedicto XVI expresa además su "más sentido pésame" por el fallecimiento de García Gasco, de 80 años, quien, tras sufrir un infarto, fue hallado sin vida en la residencia de las Obreras de la Cruz cuando se disponía a salir para participar en la ceremonia de beatificación del papa Juan Pablo II.

"Al evocar los grandes servicios prestados por él a la Iglesia, y con el recuerdo entrañable de mi estancia en esa insigne ciudad para el V Encuentro Mundial de las Familias, deseo manifestar mi más sentido pésame a vuestra excelencia, señor arzobispo, a su obispo auxiliar, al presbítero, seminaristas, comunidades religiosas y fieles de esa Iglesia", señala el papa.

"Rogándole que tenga la bondad de transmitir estos mismos sentimientos a los familiares del difunto purpurado, otorgo de corazón a todos la confortante bendición apostólica, como signo de esperanza cristiana en Cristo resucitado", concluye.