Lunes, 2 de Mayo de 2011

Catalunya calienta motores

 

 

GLÒRIA AYUSO ·02/05/2011 - 08:00h

Un trabajador en una jaula, en Barcelona. M. fernández

La manifestación central del 1 de Mayo en Barcelona fue la antesala de lo que se prepara para el próximo día 14, en el que entidades cívicas de todo tipo y sindicatos se han unido para organizar una gran movilización social en contra de los importantes recortes que está aplicando el Govern catalán. Los sindicatos tenían esta vez numerosos motivos y lemas para corear. El paro afecta ya a unas 700.000 personas, empresas como Alstom, Derbi y Yamaha anuncian despidos, cada vez son más personas las que agotan las prestaciones por desempleo mientras, por contra, los ricos pagarán menos impuestos y se empiezan a hacer visibles los efectos de los recortes en servicios básicos como la sanidad y la educación.

Pero pese a recordar todas estas circunstancias actuales, la de ayer fue una jornada de ambiente puramente festivo. Los manifestantes caminaron desde la plaza Urquinaona hasta la Catedral a ritmo de samba y animados silbatos. Fue un domingo soleado y el buen ambiente invitó a muchos transeúntes a pararse y seguir a un lado de la calle la manifestación como si de un pasacalles se tratara. Porque no faltaron las atracciones visuales: globos gigantes, unas grandes tijeras de cartón, bandas haciendo sonar sus instrumentos, pancartas con caras de conocidos políticos que anunciaban Se busca a delincuentes o dibujos de jeques árabes. Incluso un panel electrónico del Ayuntamiento alertando de las calles cortadas tenía letras de colores.

Ayer fue una jornada festiva a la espera de la gran movilización del 14

En el habitual baile de cifras, los convocantes, CCOO y UGT, calcularon los presentes en 40.000, una cifra que la Guardia Urbana rebajó hasta los 8.000. En manifestaciones separadas, la CGT reunió a otras 1.200 personas, la CNT 450 y USOC a 250 más. Girona, Tarragona y Lleida acogieron también manifestaciones, con medio millar de personas en cada caso.

A simple vista, en la concentración principal en Barcelona la masa era algo superior al año anterior. Aún así, se hizo patente que las centrales prefirieron esperar y no poner aún toda la carne en el asador. Los secretarios generales de CCOO y UGT, Joan Carles Gallego y Josep Maria Álvarez, respectivamente, aprovecharon la convocatoria para hacer un llamamiento a todos los ciudadanos a salir a la calle dentro de dos semanas, cuando, a pocos días de las elecciones municipales, se proponen emitir un gran clamor contra los recortes que está aplicando el Gobierno de CiU. Si la de ayer fue una convocatoria de básicamente delegados sindicales en la que faltaron, por ejemplo, los funcionarios a los que se ha bajado el sueldo un 5%, para el 14 de mayo se espera, además de estos, a médicos, profesores, a los trabajadores de industrias en proceso de cierre y ciudadanos a título individual indignados con lo que llueve a diario. "Que nadie se quede en casa, que no nos quiten la cartera. Pido lucha, capacidad para rebelarse", reclamó Álvarez a lo Stephane Hessel.

La culpa de la crisis, repitió, no es del 60% de las personas que en Catalunya cobran menos de 1.000 euros al mes.

Reclaman más lucha contra el fraude y menos favores a los ricos

Al igual que Álvarez, Gallego reclamó al Govern que, en vez de aplicar recortes contra los ciudadanos, intensifique la lucha contra la economía sumergida, realice más inspecciones y persiga el fraude fiscal, que permitiría recuperar hasta 16.000 millones sólo en Catalunya.

Fuentes sindicales avanzaron que para el día 14 se prevé, por lo menos, doblar el seguimiento de ayer. Aseguraron que cada día se suman más entidades a la convocatoria y se están preparando decenas de autocares para que la capital catalana acoja a personas de todo el territorio.

Resto de España

Las manifestaciones re-corrieron toda la geografía española. En Madrid, unas 41.000 personas, según CCOO y UGT, salieron a la calle en protesta contra las políticas económicas y sociales del Gobierno de Esperanza Aguirre. En Córdoba, donde se celebró la principal manifestación de Andalucía, se concentraron unas 6.000 personas y los sindicatos llamaron a la rebelión ciudadana. En Galicia, las calles de Vigo acogieron la marcha de unos 8.000 manifestantes, según los sindicatos, contra las "reformas del capital".