Lunes, 2 de Mayo de 2011

"Gallardón vive fuera de la realidad, está en su burbuja"

Entrevista a Jaime Lissavetzky, candidato socialista a la alcaldía de Madrid

JUANMA ROMERO ·02/05/2011 - 08:00h

MÓNICA PATXOT - Lissavetzky, el sábado, en el centro cultural Nicolás Salmerón de Madrid.-

Este sábado, en la puesta de largo de su programa para el Ayuntamiento de Madrid, buscó ser "pedagógico". Esquivar el tono mitinero para presentar un "decálogo estratégico realizable" para la capital de España, sin fuegos de artificio, pensando en los barrios "olvidados" por Alberto Ruiz-Gallardón. Tiempo después, durante la entrevista, Jaime Lissavetzky (Madrid, 1951), doctor en Ciencias Químicas, vuelve a explorar ese afán docente, recorre los números rojos del Consistorio, explica sus alternativas, combate sin estridencias el "despilfarro" del alcalde y promete que se quedará, gane o pierda el 22-M. Sólo se tensa cuando se le saca del recinto de su candidatura municipal.

La deuda de 6.453 millones es la gran losa del Ayuntamiento. Pro-pone endeudamiento cero y si-tuar el agujero en 2015 por deba-jo del nivel permitido. ¿Cómo?

"Sólo podrán acceder al centro los vehículos menos contaminantes que logren un distintivo"

Queremos llegar a 3.571 millones de deuda en 2015. Planteamos un plan económico y financiero para no gastar más de lo ingresado. Gallardón, de cada cinco euros que ingresa, gasta seis. Queremos quitar la tasa de basuras: es injusta. Sí recuperaremos la tasa de basura de los grandes generadores, la que crean las grandes superficies. Queremos reducir órganos directivos y personal de confianza, recortar gastos de publicidad y de estudios y trabajos técnicos, adelgazar la seguridad privada, devolver al Ayuntamiento la sociedad mixta Madrid Calle 30 [la que explota la autovía M-30] y rebajar el gasto en alquiler de edificios. Así se ahorrarían 464 millones.

Ahora que habla de alquileres urbanos, ¿vendería inmuebles, como sugirió Esperanza Aguirre?

Soy partidario de usarlos. Gallardón se ha traído casi todos los servicios al centro de Madrid, a edificios de lujo, y ha dejado vacíos inmuebles del Ayuntamiento. Hay que pensar en descentralizar, ver cómo aprovechar esos edificios. Y si no interesan, habrá que sacar el dinero de donde se pueda. Hay que ser rácanos en el gasto. Este señor acumuló en 2010 un déficit de 754 millones. No diré que es un malvado, sí un pésimo gestor y administrador. Las cifras cantan.

"Las espantadas del PSOE son una causa de las debacles pasadas del partido en Madrid"

¿Bajará los impuestos?

Suprimiremos la tasa de basuras. Y congelaremos el IBI [impuesto de bienes inmuebles], pero bonificaremos a los que están en una situación más difícil, como están haciendo Segovia, Málaga o L'Hospitalet, sin que haya que cambiar la ley estatal. Además, está preparando el catastrazo.

Ya lo ha dicho: no hay dinero. No lleva en su programa grandes promesas, grandes inversiones.

Creo mucho en los madrileños. Y entenderán que si una familia ingresa 100 y gasta 120, y pide un crédito y otro, un día no te prestarán más. Gallardón vive fuera de la realidad, en su burbuja. Prefiero arreglar las plazas, las calzadas, los distritos. Es la gran política de las pequeñas cosas.

¿Es el alcalde un megalómano?

Gallardón piensa más en los gestos, en el Madrid monumental, fotogénico, de tarjeta postal, y se olvida de los barrios. Y aplica su plan D: deuda, déficit y despilfarro. Practica el escapismo. Le aburre la gestión y no sé si le aburre Madrid. No quiero un debate centro-periferia, porque en el centro también hay infraviviendas. Enrique Tierno [regidor socialista de 1979 a1986] decía: "Lo mío es convivir con los vecinos". Sí, hay que escucharles un poco más. Ya está bien la imagen de un Madrid eternamente en obras.

¿Qué ciudad tiene en la cabeza?

No hay una ciudad perfecta. Y Madrid me encanta, estoy orgulloso de ella, he vivido siempre aquí, pero es manifiestamente mejorable. Me gusta la participación democrática de París, la mezcla de la tradición y lo tecnológico en Berlín, la valentía de Londres al poner un peaje de acceso al centro...

Entiendo que defiende el peaje...

No, porque en Madrid sería una injusticia. Lo pagaría quien más tuviera. Sí propongo un plan de calidad del aire. Y entre las medidas, implantaría una zona de bajas emisiones, ligada a la almendra central: sólo podrían acceder a ella los vehículos menos contaminantes que obtuvieran un distintivo del Ayuntamiento.

Dice que no ocupará el despacho de alcalde en Cibeles. Pero la inversión ya está hecha.

No tiraremos las dependencias culturales que se han hecho, pero desmantelaremos los despachos. Irnos es el símbolo del basta ya del despilfarro, de los 500 millones gastados.

"Nunca pensaré que Zapatero ha perjudicado al partido. Yo estoy orgulloso de él" ¿Defenderá Madrid 2020?

Tengo un acuerdo con Gallardón. Hablaremos de la candidatura olímpica tras las elecciones. Hace falta apoyo social, institucional, ver qué otras ciudades se presentan... A Madrid le falta una gran alegría colectiva.

¿Cuesta enfrentarse con alguien con quien tiene buena relación?

Y así seguirá. Le tengo a Gallardón como amigo. Hemos vivido muchas cosas, cuando yo estaba en el Gobierno [fue consejero diez años], en la oposición, como secretario de Estado para el Deporte. Lo más que le llamo es deudópata. No es agradable enfrentarse a él. Tampoco desagradable. Él es del PP y yo del PSOE.

¿Representa otra derecha?

No quiero entrar en ese juego. Sí es verdad que en estos días está derechizándose, perdiendo el centro.

El alcalde decía ayer en Público' que Ana Botella está capacitada para ser alcaldesa. ¿Está dejando ver sus intenciones?

Él sabrá por qué lo dice. Yo respeto a todos los candidatos. Y también a Botella. Por eso he dicho que, si Gallardón no quiere un segundo debate en TVE, no me importa debatir con su número dos en la lista.

¿Las sucesivas espantadas de candidatos del PSOE explican la debacle del partido en Madrid?

Sí, creo que sí. La gente necesita referentes durante un tiempo. Gallardón se chupó 12 años en la oposición. Por eso salgo a ganar. Y si no gano, me quedaré. No doy un paso adelante para irme al vacío.

Todos sus antecesores dijeron lo mismo y se fueron: Trinidad Jiménez, Miguel Sebastián...

Trini aguantó tres años, hasta que dijeron que presentarían un gran candidato en Madrid...

¿Acaso el PSOE se ha creído Madrid? Usted fue secretario general del PSM de 1994 a 2000.

En 1995 el PSOE pierde en todos lados. En 1999, logramos ganar la Federación Madrileña de Municipios, en 2003 ocurrió el tamayazo. Y en 2007, sí, ahí fallamos por la indefinición. Nadie abandona Madrid. Pero el PSM tiene que ser capaz de producir sus propios candidatos, confiar en la gente que se presente y pedirles que sigan. Yo seguiré.

¿El PSOE oferta lo mejor que tiene? El PP lleva a dos preten-dientes a la Moncloa.

No soy pepólogo. El PP habrá tenido sus aciertos. Ha mantenido a sus candidatos. Y yo soy exsecretario de Estado, soy conocido y juego en la Champions League. Aunque no quiero ser presidente del Gobierno.

¿Las heridas con Tomás Gómez se han cerrado? ¿Busca el líder del PSM rodearse de los suyos para mantenerse en el poder?

Mis relaciones con Tomás son excelentes. Trabajamos en la campaña, vamos a actos juntos...

¿No pensó en dimitir cuando le quiso imponer su lista?

Jamás. Nunca doy un paso atrás.

¿Gómez debe dimitir si los resul-tados son peores que en 2007?

No tengo ni idea. No voy a hablar de aspectos orgánicos. Lo que haga o no es su decisión.

Dado que es amigo de Alfredo Pérez Rubalcaba, ¿le ha dicho si va a presentarse a las primarias?

Si me ha comentado algo, no se lo voy a decir ni a usted ni a nadie. El PSOE tiene un instrumento magnífico para elegir al sustituto de [José Luis Rodríguez] Zapatero.

¿La retirada del presidente ha aliviado la presión?

Nunca pensaré que mi presidente del Gobierno, mi secretario general, que ha actuado con generosidad y honestidad, ha perjudicado al partido. Yo estoy orgulloso de él.