Domingo, 1 de Mayo de 2011

El asedio a Derá no acalla a sus habitantes

Los habitantes de la ciudad siria gritan contra el régimen desde las azoteas y ventanas

EUGENIO GARCÍA GASCÓN ·01/05/2011 - 21:55h

EFE - Imagen de vídeo de un tanque en Derá.-

Derá sigue tomada por el Ejército más de seis semanas después de que comenzaran las protestas y las informaciones procedentes de la ciudad indican que su población, que no puede salir a la calle desde el lunes, gritaba este domingo desde las azoteas y las ventanas "Dios es grande" y diversas consignas contra el régimen del presidente Bashar al-Asad.

Las tropas han detenido en las últimas horas a más de un centenar de varones en Derá y las organizaciones de derechos humanos sirias dicen que en todo el país hay miles de detenidos y cientos de desaparecidos. En Derá los soldados van de casa en casa interrogando a la gente y llevándose a los hombres que consideran sospechosos de no alinearse con el régimen. Con todo, hoy la violencia fue menor que en días pasados y no se oyeron disparos de los tanques.

La población tiene prohibido salir a la calle desde el pasado lunes

En algunos tejados están apostados soldados que controlan el escaso número de personas que, por razones imponderables, sale a las calles. Las casas no tienen electricidad ni agua y las mujeres sólo pueden salir a comprar el pan cuando se lo autorizan los soldados.

La ciudad está bajo el toque de queda desde hace una semana y el viernes y el sábado los tanques abrieron fuego contra la céntrica mezquita Al Omari, que había sido hasta entonces el principal foco de resistencia. Durante el fin de semana murieron decenas de personas por disparos de los soldados.

El régimen parece decidido a aplastar las protestas por todos los medios. Los cálculos de las organizaciones de derechos humanos indican que el número de muertos desde el 18 de marzo supera los 500. Para esta semana se han vuelto a convocar manifestaciones en casi todas las grandes localidades. Este domingo se confirmó que los tanques han salido de la ciudad mediterránea de Baniyas, que durante los últimos días ha sido el foco de las protestas más intensas, exceptuando tan sólo a Derá.