Domingo, 1 de Mayo de 2011

Gregorio Casamayor quiere que "el lector se emocione y lo pase mal a ratos"

EFE ·01/05/2011 - 11:33h

EFE - Después de ganar con "La sopa de Dios" el premio a la mejor primera novela de la Semana Negra de Gijón, Gregorio Casamayor regresa a las librerías con "La vida y las muertes de Ethel Jurado", una opresiva historia con la que quiere que el lector "se emocione y lo pase mal a ratos".

Después de ganar con "La sopa de Dios" el premio a la mejor primera novela de la Semana Negra de Gijón, el profesor Gregorio Casamayor regresa a las librerías con "La vida y las muertes de Ethel Jurado", una opresiva historia con la que quiere que el lector "se emocione y lo pase mal a ratos".

En una entrevista con Efe, el escritor rememora que para armar el relato, publicado por Acantilado, tuvo en cuenta lo que le había contado una mujer que conoció hace muchos años, que estaba enferma, "y que no se sabía si lo que hablaba era un delirio o la verdad".

"La vida y las muertes de Ethel Jurado" está protagonizada por una joven que desaparece un día de casa de sus padres y son su hermano, un ex-novio, un amigo y una amiga los que se encargan de reconstruir su trayectoria vital.

El lector, a medida que avanza el texto que se construye como un puzzle, va intuyendo todo lo que le ocurrió a Ethel, relacionado con la violencia de género.

Casamayor, que no se sienta ante el ordenador si no tiene estructurada toda la trama en su cabeza, advierte que a pesar de esta temática ha evitado lo morboso. "Me interesaba que el lector supiera de que iba la historia, que intuyera lo que le ocurría a Ethel, pero camuflando hechos, para que también tuviera dudas".

Asimismo, ha querido que los cuatro personajes que reconstruyen la vida de la protagonista no obviaran sus propios sentimientos y que se vislumbrara lo que ellos sufrían en relación a ella.

A pesar de retratar a una familia en descomposición, en un pequeño piso del barrio barcelonés de Hostafrancs, Gregorio Casamayor subraya que no ha querido hacer una novela de denuncia, si no que su pretensión es "generar emociones y reflexiones".

En su opinión, en muchas ocasiones cuando ocurren episodios de violencia doméstica "cuesta mucho denunciarlos, falta valentía, y el entorno, por acción o por omisión, se acaba convirtiendo en cómplice de un hecho delictivo".

En el caso de su novela, hay algunos personajes, como la madre o uno de los hermanos de Ethel, con un complejo de culpa y remordimiento que les condicionará sus vidas hasta el final.

Precisamente, el novelista asevera que ha querido reflejar que "muchos malos tratos no se producirían si los entornos de las personas afectadas fueran más valientes".

En esta ocasión, por otra parte, no ha querido presentar una novela negra, si no una obra protagonizada por una mujer que necesitaba ayuda en un determinado momento de su vida y que, al no ofrecérsela nadie, debe tomar unas contundentes decisiones.

Padre de una hija adolescente, reconoce Casamayor que ha tenido que alejarse en algunos momentos de su propia novela por la dureza de algunas de las escenas que ha descrito.

Preguntado sobre si tiene nuevos proyectos literarios, el escritor indica que ha acabado con su amigo A.G Porta, también autor de Acantilado, "Otra vida en la maleta", un libro que han construido a cuatro manos.

Por otra parte, está inmerso en la escritura de una compleja novela que transcurre en Nueva York, más luminosa que "La vida y las muertes de Ethel Jurado", y con un título provisional en inglés: "Sun, sea, sex".

Nacido en Cañadajuncosa (Cuenca) en el año 1955, Gregorio Casamayor lleva décadas residiendo en Barcelona, donde ha sido director académico del Instituto de Formación Continua de la Universidad de Barcelona y actualmente trabaja en el ámbito de la formación de la Diputación de Barcelona.

Irene Dalmases