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Viernes, 29 de Abril de 2011

Los armadillos, fuente de lepra en el sur de Estados Unidos

Reuters ·29/04/2011 - 17:26h

Por Gene Emery

Un nuevo estudio reduce aun más la tentación de abrazar a los simpáticos animales denominados armadillos: revela que son una fuente potencial de lepra para las personas genéticamente vulnerables.

Según publica New England Journal of Medicine, los autores hallaron que una cepa de lepra presente en habitantes del sur de Estados Unidos es idéntica a una común en los armadillos de nueve bandas de la región.

Eso significa que hay que desalentar el contacto humano con esos animales, como así también el consumo de su carne, y sugiere que las especies en otras partes del mundo serían un reservorio desconocido de lepra o enfermedad de Hansen.

Entre el 90 y el 95 por ciento de la población es inmune a la lepra, de modo que no tiene riesgo de desarrollar las lesiones cutáneas características de la infección por la bacteria Mycobacterium leprae, que daña los nervios periféricos, los ojos y la mucosa del tracto respiratorio superior.

Cuando los médicos la detectan (lo que a veces no sucede porque es muy rara), se cura con un régimen antibiótico prolongado con dapsona, rifampicina y clofazimina.

Hace años que los expertos en lepra saben que los armadillos portan la bacteria de la lepra. De hecho, los científicos los utilizan para cultivarla porque no pueden hacerlo en el laboratorio.

El equipo de Richard Truman, del Programa Nacional de la Enfermedad de Hansen, de Baton Rouge, en Louisiana, utilizó pruebas de ADN para probar que una cepa de M. leprae que no existe en otra parte del mundo se encontraba en 28 de 33 armadillos salvajes y en 25 de 39 pacientes de Estados Unidos que vivían en las mismas zonas habitadas por los animales.

"Se cree que lo seres humanos son el único reservorio de Mycobacterium leprae y que la es una enfermedad humana. Hasta ahora no se habían encontrado otros reservorios ambientales en el mundo, de modo que era fácil descartar la idea", dijo Truman.

Con los análisis genéticos, "confirmamos que esos reservorios son importantes en la transmisión de la lepra. Hay que investigar si existen o no en otras regiones", añadió.

La cepa identificada, 3I-2v1, estaba en cinco estados del sur, lo que sugiere que se disemina rápido entre los armadillos. Se cree que los animales adquirieron la bacteria de los seres humanos que llegaron al Nuevo Mundo desde Europa y Africa.

Cada año se notifican por lo menos 250.000 nuevos casos de lepra en el mundo; 150 en Estados Unidos y dos tercios son personas que pasaron un tiempo en sitios donde la lepra es endémica.

Se cree que la bacteria creció en esos, y no otros, animales por su menor temperatura corporal, de 32 grados Celsius.

FUENTE: New England Journal of Medicine, online 27 de abril del 2011