Miércoles, 27 de Abril de 2011

Olvido de dosis o tomas tardías, comunes en niños epilépticos

Reuters ·27/04/2011 - 16:15h

Por Julie Steenhuysen

Tres de cada cinco niños diagnosticados con epilepsia no toma la medicación correspondiente tal como se le indicó durante los primeros seis meses de terapia, indicaron investigadores estadounidenses.

Los chicos de las familias más pobres que participaron del estudio eran los menos propensos a tomar los fármacos como se les había prescripto, dijeron los expertos.

Sólo el 42 por ciento de los niños que fueron diagnosticados con el trastorno cerebral tomaban sus medicamentos como les había sido indicado.

Los adultos con epilepsia que saltean dosis de medicación son más propensos a sufrir convulsiones y tienen mayores costos de salud, además de correr más riesgo de muerte por su enfermedad.

El autor de este estudio sobre niños señaló que no está claro si sucedería lo mismo con los chicos, pero las posibles consecuencias son preocupantes.

"Este estudio sugiere la necesidad de trabajar con las familias de los niños con epilepsia para identificar y remover rápidamente en el curso de la terapia las barreras sobre la toma de medicación", indicó en un comunicado Avani Modi, del Centro Médico del Hospital de Niños de Cincinnati, cuyo estudio fue publicado en Journal of the American Medical Association.

La epilepsia es un trastorno cerebral que afecta a 325.000 menores de 15 años en Estados Unidos. Puede causar convulsiones recurrentes, en las cuales las células cerebrales envían señales defectuosas, lo que a veces genera espasmos musculares violentos y pérdida de la conciencia.

No existe cura para la condición, pero cuando se toman adecuadamente, los fármacos pueden prevenir las convulsiones. Entre los tratamientos comunes se encuentra el divalproex sódico, que es la versión genérica del antiepiléptico Depakote de Abbott Laboratories y de Trileptal de Novartis AG.

Modi, que ha sido consultor de Novartis, condujo el estudio con 124 niños recientemente diagnosticados, tratados en el Hospital de Niños de Cincinnati, y sus cuidadores.

Los cuidadores recibieron la medicación en una botella con una tapa que permitía controlar cuándo era abierta. Se le pidió a las familias que extraigan fármaco sólo cuándo se lo daban a sus hijos.

Los investigadores dijeron que no estaba claro si un menor nivel socioeconómico hacía que las familias no puedan pagar la medicación de sus hijos, o si simplemente eran más proclives a olvidarse de darles el fármaco.

"Dado que no es posible para los médicos cambiar la situación socioeconómica de las familias, este hallazgo sugiere la necesidad de reconocer que la falta de recursos financieros pone a los chicos con epilepsia en riesgo de no cumplir con el tratamiento", escribieron Modi y sus colegas.

La investigación estuvo financiada por una beca de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos.

En septiembre, Novartis fue declarado culpable y acordó pagar 422,5 millones de dólares por cargos de comercialización inapropiada de su medicamento Trileptal para usos no aprobados.