Martes, 26 de Abril de 2011

La vitrina de Bob Pop

·26/04/2011 - 08:32h

AFP/LEGO - Nueva gran jornada para la nada en primicia con que, día a día, nos venimos alimentando gracias a la gran boda inglesa de Guille y Cata del próximo viernes. Suerte que ayer, además de conocer las réplicas en muñequitos Lego de toda la familia y adláteres –a destacar la cara de malas pulgas de Felipe de Edimburgo, marido de Isabel II– o enterarnos de que los ex laboristas (en todos los sentidos) Blair y Gordon no están invitados al bodorrio (Major y Thatcher sí, aunque cuando Margaret se entere de que no habrá whisky en el convite, supongo que declinará amablemente la invitación), pudimos comprobar que esta boda sí sirve para algo: para que una asociación de Derechos Humanos aprovechara la ocasión para hacer llegar a los próximos novios ayer al mediodía una enorme felicitación de boda donde les daban la enhorabuena por un derecho civil al que no pueden acogerse los gays y lesbianas del país, y pedían que apoyaran su reivindicación de igualdad.


El modisto–tortuga–ninja está preocupadísimo con el exceso de peso de su amigo (y príncipe) Alberto II de Mónaco, para cuya boda del 2 de julio ya le ha mandado varios trajes de Dior en los que al monegasco no le cabe ni un muslo: "Alberto tiene que adelgazar con urgencia antes de la boda. Aparte de eso, es un tipo agradable." No puedo con Karl, de verdad, no puedo.


EFE - El emir de Catar, Hamad Bin Jalifa al-Thani, y su esposa, la jequesa, Mozah Bint Nasser,aterrizaron ayer en Madrid y fueron recibidos por los reyes al pie del avión. El emir y la jequesa –que muestra al mundo cómo habría sido Alexis Carrington Colby Dexter si en vez de dirigir una multinacional petrolera en Denver hubiera sido propietaria de pozos en Catar– están en España de viaje de negocios, no se vayan a creer ustedes.