Archivo de Público
Martes, 26 de Abril de 2011

Un/a candidato/a que puede ganar

Chacón y Rubalcaba llevarían hoy al PSOE a un empate técnico con el PP

JOSÉ LUIS DE ZÁRRAGA* ·26/04/2011 - 01:07h

Las intenciones y estimaciones de voto que se publicaban ayer del Publiscopio de abril, en las que la distancia entre PP y PSOE se reducía sustancialmente, se obtenían con el Partido Socialista sin candidato. Rodríguez Zapatero ha renunciado a serlo en las próximas elecciones y el partido no ha decidido aún quién ocupará su lugar. Esto no impedía que los entrevistados declarasen una intención de voto, salvo en un reducido número de casos que se declararon indecisos por esa razón. Pero es obvio que la identidad del candidato influirá en mayor o menor grado en la configuración de las tendencias electorales futuras.

En la actualidad hay dos candidatos probables para las elecciones primarias cuya convocatoria decidirá el PSOE después del 22 de mayo: Alfredo Pérez Rubalcaba y Carme Chacón. En el Publiscopio de abril se analizaron las posibilidades electorales de ambos y los datos se publican hoy.

Hasta ahora, los datos de encuestas sobre estos dos posibles candidatos se han fijado, sobre todo, en los pronósticos de la gente sobre sus perspectivas electorales y en quién de los dos se preferiría como candidato socialista a la Presidencia. Las encuestas estaban muy condicionadas por la información sobre los candidatos posibles: la mayoría de la gente sabía que Rubalcaba aspiraba a suceder a Zapatero y creía que el PSOE le respaldaba muy mayoritariamente; sólo una minoría pensaba que podía haber otros candidatos y menos aún creía que estos tuvieran alguna posibilidad de ser respaldados por una fracción significativa de los militantes del PSOE.

En realidad, no podemos saber si es así o no, pero lo importante es que la gente lo creía, y eso condicionaba sus respuestas en las encuestas. El pronóstico electoral está condicionado por la información sobre los candidatos -ya que la notoriedad es un factor muy importante en el pronóstico-, y la preferencia está condicionada por el pronóstico -ya que el resultado esperado es decisivo para la preferencia.

Las posibilidades reales

Pero ni la preferencia como candidato ni el pronóstico de la gente son relevantes por el momento. Lo que es relevante es el análisis de las posibilidades electorales reales de los posibles candidatos, a partir de su contraste con el candidato del PP, a quien disputarían la Presidencia, y de las intenciones de voto que atraerían del electorado. Esto es lo que hemos hecho en este Publiscopio.

Después de conocer las intenciones de voto en la situación actual, en la que el PSOE no tiene todavía decidido su candidato pero Zapatero ha renunciado ya a serlo, se han investigado las intenciones de voto en los supuestos de candidaturas socialistas encabezadas por Rubalcaba y por Chacón. Su notoriedad como posibles candidatos ha variado mucho durante el último mes: actualmente una mayoría muy amplia de electores les ve a ambos como tales, y sólo a ellos.

Los resultados, como en el caso de las intenciones de voto actuales, son transparentes. Las diferencias entre Chacón y Rubalcaba en lo que realmente debe importarles como candidatos son mínimas, tan pequeñas que carecen de significación estadística. Ambos son preferidos a Rajoy para la Presidencia del Gobierno por mayorías semejantes (redondeando las cifras, 47% de los dos a 31% de Rajoy). No sólo son preferidos entre los votantes socialistas, como es obvio esperar, sino también, de modo muy mayoritario, entre los votantes de otros partidos -salvo el PP- y entre los abstencionistas.

El cambio de mayor magnitud y significación es el que se produce en las intenciones de voto declaradas. Supuesta la decisión sobre el candidato socialista, no sólo se reduce la tasa de indecisos en ocho puntos, sino que incluso baja también algo la proporción de abstencionistas. De ello se beneficia sobre todo el PSOE, cuyas intenciones de voto suben ocho puntos, tanto con Rubalcaba como con Chacón. Es de notar que también suben tres puntos las intenciones de voto del PP, una vez que desaparece la incógnita sobre el candidato socialista. Si estas tendencias se mantuvieran tendríamos en 2012 una de las participaciones electorales más altas de la democracia, cuando se temía que fuera la más baja.

La estimación de voto cambia también decisivamente en este Publiscopio, completando el vuelco que anticipan las tendencias electorales sin candidato definido: cualquiera de los dos candidatos de los que se habla llevaría hoy al PSOE a una posición de empate técnico con el PP, tras muchos meses de derrota aplastante en los sondeos.

Pero las preguntas hipotéticas en una encuesta tienen un valor limitado, porque las hipótesis son cosa de los políticos y los analistas, que resultan bastante ajenas a la conciencia de la mayoría de los electores. De la hipótesis a la realidad efectiva de una candidatura media una distancia incierta que no puede calcularse. Sólo cuando Ru-balcaba, o Chacón, u otro, sea efectivamente el candidato socialista podremos estimar, con fundamento más sólido, cuáles son sus posibilidades electorales reales.

El planteamiento hipotético nos sirve sólo para demarcar el campo de posibilidades. Y este, de acuerdo con los resultados del Publiscopio, parece claro en sus límites: tanto Carme Chacón como Alfredo Pérez Rubalcaba mejoran las tendencias actuales de voto del PSOE, y tanto el uno como la otra podría ganar las próximas elecciones generales. Los militantes socialistas tendrán que decidir a quién de los dos encargan esa tarea.