Viernes, 22 de Abril de 2011

"El copago no es la solución a la financiación sanitaria"

Entrevista a Josep Figueras, director del Observatorio Europeo de Políticas y Sistemas Sanitarios de la Organización Mundial de la Salud (OMS)

OLIVIA CARBALLAR ·22/04/2011 - 08:00h

ARSENIO ZURITA - Josep Figueras, en Granada.

Josep Figueras, director del Observatorio Europeo de Políticas y Sistemas Sanitarios de la Organización Mundial de la Salud (OMS), huye de la politización de la sanidad. "Las políticas de salud tienen que sustentarse en la evidencia, en un conocimiento de la realidad y en opciones más efectivas", sostiene. La semana pasada intervino en la XI Conferencia Internacional de Evaluación de Impacto en Salud, que este año se ha celebrado en la Escuela Andaluza de Salud Pública con el lema En tiempos de crisis, salidas más saludables.

¿Qué impacto tiene la crisis económica en la salud?

"El debate se basa en la evidencia. La política malentiende los argumentos"

Lo estamos estudiando. En principio, hay un aumento significativo de suicidios. Pero los efectos en la salud tardan un tiempo en observarse. Es importante destacar la respuesta de los sistemas sanitarios en Europa. La mayoría de países han mantenido el acceso a los servicios, reforzando la atención primaria o servicios de salud mental. Aún no se ha notado demasiado el impacto económico sobre la salud.

En España hay recortes y se debate sobre el copago. ¿Qué opina de esa fórmula?

El copago puede tener un papel significativo en áreas donde haya un uso inadecuado de los servicios, pero en general nunca podrá solucionar la sostenibilidad financiera. La mayoría de la población que usa los servicios son enfermos crónicos, que son sobre todo ancianos. Es decir, un 20% de la población está utilizando el 80% de los recursos. Por razones de solidaridad y equidad, el copago no funcionaría.

"Vivir más años no tiene por qué ser más costoso para el sistema"

Alguna comunidad se plantea quitar prestaciones de la cartera de servicios, como la fecundación in vitro. ¿Es un retroceso?

No conozco el detalle en España. Hablo en general. Pero no todo lo que se ofrece es efectivo o costo-efectivo. Los recursos son limitados y es imposible ofrecer todo. Hay que priorizar, a menos que subamos impuestos. La consulta popular, en Reino Unido, por ejemplo, ayuda a tomar decisiones de una forma explícita.

¿Se puede mantener una sanidad pública de calidad?

"La alternativa a la eutanasia no puede ser tener que morir con dolor"

Hay un consenso en toda Europa sobre que la financiación debe ser mayoritariamente pública. Pero hay que distinguir la financiación de la provisión, y en la provisión lo importante es que haya un acceso universal. Eso se puede conseguir a través de una administración, de un ente privado sin ánimo de lucro o de un ente privado con ánimo de lucro. El debate debe basarse en la evidencia. La política es importante, pero a veces se malentiende el argumento. Hay ejemplos del sector privado muy eficientes en Europa y ejemplos del sector público tremendamente dinámicos y flexibles. Pero también al contrario.

¿Cómo valora la política sanitaria en España?

Funciona bastante bien teniendo en cuenta el porcentaje del PIB que destinamos a sanidad. La última ley antitabaco es muy innovadora y muy progresista.

¿Qué le parece destinar los impuestos del tabaco a los servicios sanitarios?

Es un mecanismo que se ha considerado en otros países. Es una buena idea, pero corremos el peligro de que cuando la población disminuya esos hábitos tóxicos, que es lo que queremos, nos quedemos sin esos recursos.

¿En qué se gasta más?

El gasto más importante se deriva de los ancianos, pero no necesariamente porque gasten más recursos, sino porque nos morimos cuando somos ancianos y el sistema sanitario gasta mucho para salvarnos la vida. Pero si uno ha tenido una buena dieta y ha hecho ejercicio puede vivir 90 años gastando muchos menos recursos que una persona de 55 que muera de un cáncer ligado al tabaco. No es verdad que los fumadores nos ahorran dinero. Vivir más años no tiene por qué ser más costoso desde el punto de vista sanitario.

¿Cómo ve la regulación de la muerte digna?

Hay que regularla y, sobre todo, acompañada de unos buenos cuidados paliativos. La muerte digna no es acelerar la legislación para ofrecer la posibilidad de la eutanasia, un tema en el que no entro ni salgo. Lo que no puede ser es que alguien opte por la eutanasia porque la alternativa es morir con dolor. España ha hecho grandes avances en cuidados paliativos pero tanto aquí como en otros países hay que avanzar más.