Jueves, 21 de Abril de 2011

Guardiola pierde su primera final

Hasta hoy, el entrenador contaba seis triunfos consecutivos

RUT VILAR ·21/04/2011 - 01:23h

Guardiola, durante el partido. AFP

Embriagado de éxito el equipo, con todos los títulos posibles en el bolsillo, Pep Guardiola recomendó a sus muchachos, hace ya unos meses, la lectura de Saber perder, novela de David Trueba, gran amigo del técnico azulgrana -ayer, el escritor estuvo incluso en Mestalla-. El libro relata diversas historias. Entre ellas, las vicisitudes de un exitoso futbolista, el argentino Ariel Burano, que deja su Buenos Aires natal para jugar en un club español. No contaremos el final de la narración, pero algo avanza el título de la obra. Quizá el vestuario del Barcelona se entregue ahora a su relectura.

Anoche, en Mestalla, el Barça de Guardiola perdió su primera final y cómo digerirá el golpe resulta ahora una incógnita. En tres años, el conjunto catalán había ganado una Copa del Rey (frente al Athletic), una Liga de Campeones (ante el Manchester United), dos Supercopas de España (contra el Athletic, la primera, y el Sevilla, la segunda), una Supercopa de Europa (frente al Shakhtar) y un Mundial de clubes (ante el Estudiantes). Todo. Así que siempre había respondido en las citas más exigentes.

"El equipo compite muy bien en situaciones límite", celebraba el de Santpedor, aunque el curso pasado, el Barça
ya tropezó con el Inter de Mourinho en las semifinales de la Champions. Entonces, no alcanzar la final del Bernabéu sentó como un mazazo en el vestuario azulgrana. Tanto, que Guardiola se atrevió a comprometer a sus jugadores en el festejo del alirón liguero: "Os debemos una", lanzó en su discurso a la hinchada, en referencia a la cita europea. "Y estos no fallan", añadió mientras señalaba con el dedo a sus futbolistas.

Aun así, el entrenador recuerda a menudo en sus arengas al grupo que la derrota forma parte del deporte. "Por muy buenos jugadores que tengamos también podemos perder. Los Lakers también pierden a veces", advirtió en la primera eliminatoria del torneo.

Y es que en su debut este curso, el Barcelona tuvo que aplicarse para apear de la Copa al Athletic, después de empatar 0-0 en el partido de ida en el Camp Nou.

Superado el trance con los vascos (con otro empate en San Mamés, 1-1), a punto estuvo de darle un susto el Betis. Tras una cómoda victoria en casa (5-0), el equipo catalán las pasó canutas en el Villamarín, donde perdió por 3-1 y sufrió lo impredecible frente al conjunto verdiblanco, por entonces líder de Segunda. Hasta ahí sudó Guardiola, porque luego, el Almería apenas presentó batalla en unas cómodas semifinales.

Cuestionado esta semana sobre cómo afectaría a su equipo perder la Copa, el de Santpedor respondió: "Nos tendremos que levantar para recibir a Osasuna. En ese partido nos va la Liga, el título más importante del año". Insiste el preparador en que lo que realmente le ilusiona es cantar el alirón en el campeonato doméstico, donde aventaja en ocho puntos al Madrid a falta de seis jornadas para la conclusión del torneo.

Además, ante los discursos tremendistas, Pep recuerda también que el Barcelona, esta temporada, ya cuenta con un trofeo en su palmarés: la Supercopa de España que le ganó al Sevilla. En el horizonte, el conjunto catalán contempla el título de Liga, a cuya recta final llega estupendamente.

Acostumbrados a la victoria, a los más jóvenes del equipo les tocará ahora, sin demora, sumergirse en un baño de normalidad. Como le sucede a Ariel Burano de Saber perder. Sobre eso, tanto el entrenador como los dos capitanes, Xavi y Puyol, les pueden contar infinidad de cosas.

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