Jueves, 21 de Abril de 2011

Recuperadas 16 toneladas de raíles y 28 de cobre robado

12 detenidos y 15 imputados

Ó. LÓPEZ-FONSECA ·21/04/2011 - 01:00h

Cobre y también raíles. La Guardia Civil ha detenido a diez propietarios y gerentes de una decena de chatarrerías de la Comunidad de Madrid por adquirir supuestamente cable de cobre y raíles de acero a sabiendas de que eran robados, informó ayer el Instituto armado. En la operación han sido arrestados también dos presuntos ladrones y se ha imputado por receptación a otras 15 personas. En total, se han recuperado 16 toneladas de raíles, 28 de cobre y 36 de otros metales. Ochenta en total.

La operación Sustentador se inició en diciembre, después de que agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil descubriera a dos individuos de nacionalidad rumana con antecedentes por delitos similares cuando sustraían cobre de una catenaria de la línea de AVE. En lugar de detenerlos, los agentes decidieron seguir sus pasos para localizar al receptador de la mercancía.

Los ladrones guiaron a los guardias civiles hasta una chatarrería del barrio madrileño de Vicálvaro, donde los agentes comprobaron cómo su propietario falseaba presuntamente los datos de los vendedores del material para dar apariencia de legalidad a sus adquisiciones. Así, en ocasiones adjudicaban en los registros más kilos a otros vendedores legales. En otras, pagaba pequeñas cantidades de dinero a drogodependientes para que sus datos aparecieran en los libros como suministradores del material.

Con estos datos, las pesquisas permitieron localizar otras nueve chatarrerías que compraban metales robados, algunas de ellas reincidentes. En total, la Guardia Civil se incautó de cerca de 28 toneladas de cobre procedentes del robo en instalaciones de ADIF (20.5290), de Telefónica (6.432) y de ONO (860). También se recuperaron 13.881 kilos de raíles de ADIF y otros 2.470 kilos que pertenecen a obras del Metro de Madrid, así como 30.540 kilos de chatarra de vagones de este último, y 6.000 de otros metales. ADIF y Metro aseguraron ayer a este diario que en ningún momento ha estado en peligro la seguridad de los viajeros.