Martes, 15 de Enero de 2008

Sarkozy recupera la policía de proximidad en las barriadas

El Gobierno cambiará el proceso de selección de agentes.

ANDRES PÉREZ ·15/01/2008 - 13:16h

Nicolas Sarkozy y Carla Bruni se habrían casado el pasado jueves por la tarde en el Elíseo, afirmó ayer el diario L’Est Républicain en su edición digital. Fuentes de la Presidencia, consultadas por la edición del diario La Tribune, se negaron a comentar el rumor. De ser cierto, la boda se hubiera celebrado el mismo día que la visita de José Luis Zapatero a París. EFE

El Gobierno de Nicolas Sarkozy, embarcado en la precampaña para las elecciones locales de marzo, anunció ayer que va a reinstaurar la policía de proximidad en los barrios sensibles del país, la misma que con enorme empeño ha sido desmantelada por la derecha en el poder desde hace seis años.

La ministra de Interior, Michèle Alliot-Marie, indicó en una entrevista a Le Parisien que prevé poner en marcha en breve un plan experimental que conllevará la creación de “unidades territorializadas”; es decir, patrullas de Policía “cercanas a la población”.

“Mi plan prevé crear equipos localizados en un sector, entrenados para la actividad en un entorno difícil y garantes de una presencia permanente, activa, visible y disuasiva”, señaló la ministra.

El otro elemento nuevo, anunció, es que a partir de ahora las oposiciones de reclutamiento de los policías para las barriadas se harán “de forma regionalizada”, cosa que equivale a reconocer que la técnica hasta ahora empleada, de reclutar a policías provincianos para desplegarlos puntualmente en zonas urbanas sensibles, ha llevado a un callejón sin salida.

La titular de Interior, figura estelar del partido sarkozysta Unión para un Movimiento Popular (UMP), señaló que el nuevo plan de seguridad comenzará con una fase experimental en algunos sectores degradados de la periferia norte y noreste de París.

Entre esos sectores, figura Clichy-Sous-Bois. Se trata de la ciudad dormitorio donde, en otoño de 2005, la Policía de intervención del entonces ministro de Interior, Nicolas Sarkozy, firmó su desaguisado más espectacular con la muerte de dos adolescentes en un transformador eléctrico, incidente que desató la insurreción juvenil de tres semanas en las banlieues y el decreto de estado de emergencia.

El desmantelamiento de la policía de proximidad creada hace diez años por la izquierda, decisión de Sarkozy desde el Ministerio de Interior a partir de 2002,  ha sido considerada por partidos de la oposición culpable del detestable clima que reina entre agentes y jóvenes de clases populares.

La ministra, interrogada por Le Parisien sobre la suprimida policía de proximidad, tomó la precaución de señalar que ahora “lo importante no es el nombre, sino el contenido”.

La desconfianza entre policías y jóvenes es uno de los factores que han facilitado las frecuentes chapuzas policiales en Francia, la última de las cuales tuvo lugar a finales de noviembre en Villiers-le-Bel, cuando el coche de una patrulla de intervención mató a dos adolescentes que circulaban en una minimoto.

Los partidos de izquierda se apresuraron ayer a subrayar que nunca es tarde si la dicha es buena, pero expresaron su temor de que “los seis años perdidos” hayan provocado daños irreparables en la confianza entre la Policía y la población.

Plan antisegregación

El prometido y ya retrasado Plan Banlieue, que tiene el objetivo de sacar a las barriadas de la situación de segregación que atraviesan, está sufriendo la cacofonía gubernamental. Sarkozy anunció la semana pasada que postergaba el proyecto –a febrero– y la ministra de Asuntos Urbanos, Christine Boutin, expresó su desconfianza afirmando que el borrador no es más que un "enésimo plan".

Plan revolucionario de vivienda

Francia prepara un plan “revolucionario” para aumentar los propietarios de vivienda. El proyecto de la ministra francesa de Vivienda, Christine Boutin, pretende que los compradores adquieran las casas con el pago de una cuota diaria de 15 euros.

El plan de Boutin se basa en la construcción de 20.000 casas de 80 metros cuadrados, a 15 euros diarios (450 mensuales) a pagar durante 20 años, lo que hace un total de 108.000 euros. Un 56% de los franceses poseen viviendas en su propiedad, una cifra que Sarkozy quiere elevar al 70%.

La ministra sostiene que “hace falta construir, cueste lo que cueste”. Boutin mantiene su intención de que todos los ciudadanos tengan techo antes del 1 de diciembre y que en 2012 nadie necesite los alojamientos sociales.