Miércoles, 20 de Abril de 2011

Un cambio en la terapia antimalaria salvaría 200.000 vidas

MSF y la OMS urgen a reemplazar el tratamiento tradicional con quinina por el artesunato, más caro

AINHOA IRIBERRI ·20/04/2011 - 08:30h

Un bebé enfermo de malaria. Kate Geraghty/ Fairfax Media

El tratamiento contra la forma más severa de la malaria tiene que modernizarse. La ONG Médicos Sin Fronteras (MSF) recordó ayer que la evidencia científica apoya la sustitución de la terapia tradicional de la enfermedad, con quinina, por el artesunato. Esto significaría, según Médicos Sin Fronteras, la salvación de 200.000 vidas al año. El organismo presentó ayer su informe Malaria severa: cambio de rumbo, con motivo de la celebración el próximo lunes del Día Mundial de la Malaria.

La publicación del documento coincide con un cambio en las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que ha modificado sus guías para el tratamiento del paludismo, definiendo como "recomendación fuerte, de evidencia de alta calidad" la utilización de artesunato sobre la quinina en la malaria producida por el Plasmodium falciparum la más mortal tanto en niños como en adultos.

La quinina es el tratamiento más utilizado para la malaria en África, sobre todo por su bajo precio 1,3 dólares por niño, frente a los 3,3 dólares del artesunato. Sin embargo, son muchos los inconvenientes que conlleva su uso. La quinina es mucho más difícil de administrar, ya que se requiere que lo haga personal sanitario especializado y tarda, además, mucho más en hacer efecto, ya que se suministra por perfusión intravenosa lenta (puede durar hasta cuatro horas) que debe realizarse tres veces al día.

El fármaco recomendado, sin embargo, se inyecta al enfermo por vía intravenosa en cuatro minutos. Esto se traduce en una mayor eficacia, ya que, según un estudio realizado en nueve países africanos y publicado en noviembre pasado en The Lancet, la falta de efectos adversos del tratamiento moderno frente al clásico reduce el riesgo de muerte en casi un 25%.

En 2009 se registraron 225 millones de casos de malaria en todo el mundo, de los que ocho millones acabaron evolucionando a malaria severa, la responsable de la mayoría de las muertes por esta patología.