Lunes, 18 de Abril de 2011

La deuda lusa, de récord en el primer día de negociación política del rescate

EFE ·18/04/2011 - 12:26h

EFE - El presidente del BCE, Jean Claude Trichet (d), conversa con el ministro portugués de Finanzas, Fernando Teixeria dos Santos (i), durante la última reunión informal de ministros de Economía y Finanzas (Ecofin) de la UE. EFE/Archivo

La presión sobre la deuda lusa volvió a intensificarse hoy, en el día en el que comienza la negociación a nivel político del rescate financiero entre Bruselas, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y las autoridades portugueses.

Los intereses que penalizan las obligaciones lusas en el mercado secundario siguieron con su ininterrumpida escalada una jornada más y los títulos a cinco años batieron un nuevo máximo histórico desde la entrada en vigor del euro al cotizar al 10,587 por ciento.

De esta forma, el diferencial entre el bono portugués y el alemán -utilizado como referencia- siguió creciendo, ya que los títulos germanos a cinco años se situaron al 2,66 por ciento.

La deuda portuguesa con vencimiento a diez años, por su parte, se encuentra ya a punto de rebasar el 9 por ciento, en números similares a los registrados en la última sesión, el pasado viernes, cuando alcanzó el 8,997 por ciento.

Pese a la petición de ayuda externa del país luso, realizada de forma oficial por el Gobierno socialista el pasado 6 de abril, la presión de los mercados sobre Portugal no ha remitido desde entonces, tal y como pronosticaba la mayoría de analistas.

La solicitud de rescate se encuentra ahora en fase de negociación entre las autoridades lusas y un equipo enviado a Lisboa por la Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE) y el FMI.

La semana pasada comenzaron los trabajos a nivel técnico para analizar el estado de las cuentas portuguesas y sus necesidades de financiación, estimadas en cerca de 80.000 millones de euros para los próximos tres años.

Desde hoy, las conversaciones adquieren un cariz más político para decidir cuáles son las contrapartidas -principalmente, reformas en su economía- a las que se debe comprometer Portugal a cambio de recibir la ayuda financiera.

Para ello, los enviados de Bruselas y el FMI se reunirán con los principales responsables políticos y económicos del país.

Más allá de la cantidad final que implique el rescate de Portugal y la tasa de interés a la que se conceda esta ayuda -en Irlanda fue del 5,8 por ciento-, la principal duda que todavía queda por resolver es si la negociación se cerrará totalmente antes o después de las elecciones legislativas lusas, convocadas para el próximo 5 de junio.

Los partidos de la oposición portugueses, entre ellos el favorito en los sondeos, el Social Demócrata (PSD, de centro-derecha), han abogado por acordar ahora una ayuda urgente que permita al país cumplir con sus obligaciones financieras más inmediatas y completar las negociaciones después de los comicios, una opción hasta ahora desestimada por las instituciones comunitarias.