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Lunes, 18 de Abril de 2011

"El islam sí deja donar órganos"

La Organización Nacional de Trasplantes sensibiliza con una charla a varios imanes

V. PI / A. GONZÁLEZ ·18/04/2011 - 08:00h

Un grupo de asistentes a la charla consulta en el Corán la cita en que defiende la protección de la vida. graciela del río

Hay un párrafo del Corán que dice que cualquiera que dé vida a otra persona es como si hubiera salvado la vida a todo el mundo. Así defiende Azelarab el-Hadadi, de Dos Hermanas (Sevilla) que el islam "sí deja donar órganos" a sus fieles. A su lado, Radoukk, líder religioso en Torremolinos (Málaga), busca con un par de compañeros la cita exacta en el Corán.

Es sábado por la mañana, una veintena de musulmanes, líderes religiosos de comunidades de Andalucía, asisten a una charla convocada por la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) en la Facultad de Derecho de la UNED en Madrid. El objetivo de esta iniciativa es informar a los guías espirituales musulmanes de cómo funciona el proceso de la donación, con el fin de reducir las negativas familiares a la donación en un colectivo que está formado en España por más de un millón de personas. No hay estadística oficial de donantes por confesiones religiosas, pero los expertos estiman que entre los musulmanes es baja.

El Corán dice que salvar la vida a otra persona es salvar el mundo

El hecho de que, a diferencia del catolicismo, el islam no tenga estructura piramidal y cada líder espiritual pueda hacer su propia interpretación del Corán, convierte en clave la figura del imán. "No podemos imponerles nada, pero para que un guía de oración pueda dar una opinión más realista sobre el tema tiene que saber cómo funciona", indica María Valentín, responsable del programa Donación Sin Fronteras de la ONT. Uno de los asistentes admite que, pese a haber oído hablar de trasplantes, muchos desconocen "los trámites y detalles".

"Los musulmanes podemos dar órganos, pero no comerciar con ellos, lo dice la sharía, la ley musulmana", explica Mohamed Bakali Tahiri, miembro de la comunidad musulmana de Sevilla. La charla les ha servido para saber que tampoco la legislación española permite sacar beneficio económico de la donación. "Ni siquiera se permite dar a conocer el nombre del donante. El proceso es anónimo", les explica la responsable de coordinación de trasplantes de la Comunidad de Madrid, Gema Marmisa, encargada de impartir el cursillo.

Tercer año

"El objetivo es que se animen a donar y se ilusionen", dice la profesora

Es el tercer año que se organiza la charla, insertada dentro de un curso jurídico organizado por la Fundación Pluralismo y Convivencia. "Les acercamos la información para que ellos se animen, se ilusionen", señala Marmisa.

"Yo soy donante y mi hermana recibió un corazón. Antes, no podía casi ni andar, se fatigaba por todo, y ahora su calidad de vida ha mejorado muchísimo", explica a sus compañeros una de las cuatro mujeres que asisten a la charla. A su lado, Malika, de 43 años, nacida en Marruecos y afincada en Granada, destaca cómo su sobrino recibió, con 2 años, un pulmón y dos riñones, gracias a los cuales continúa con vida. "Me quiero hacer donante", asegura ella.

Las dudas de los asistentes

"Ninguna religión prohíbe la donación de órganos", afirman los expertos

La charla suscita muchas preguntas en los asistentes. Algunos se muestran interesados hasta el punto de querer ser donantes. "¿Y cómo se puede ser donante en vida?", plantea uno. Marmisa explica que no hay límite de edad, basta con estar sano y que el órgano sea compatible con quien lo necesite.

"¿Y si se donan los órganos de un fallecido, su cuerpo se puede lavar?", pregunta otro de los asistentes. Sus compañeros mueven la cabeza, dando por buena la pregunta. El rito musulmán exige dignificar al muerto, lavarlo para purificarlo. "Existe una exigencia legal de que externamente el cuerpo quede perfectamente, para que la última imagen del fallecido sea igual que si no hubiera donado", contesta Marmisa.

La experta les explica que el proceso de la donación empieza una vez que se ha declarado la muerte encefálica, lo que despierta otra duda entre los asistentes. "Mientras el corazón late, no hay muerte real", sostiene uno de ellos, aunque otro zanja la cuestión explicando que "hay equipos científicos que aclaran cada uno de los casos". "Así lo estableció el Consejo de Ulemas de la Unión Europea", remacha.

Aunque por ahora se trabaja sobre todo con imanes, la iniciativa de la ONT busca extenderse a otras confesiones, como la de las iglesias evangélicas, muy reticentes a la donación. Y eso que, según recalca Valentín, "ninguna religión prohíbe expresamente la donación".