Domingo, 17 de Abril de 2011

Martín Lasarte destaca una victoria que cierra "una dinámica muy negativa"

EFE ·17/04/2011 - 19:19h

EFE - El centrocampista francés de la Real Sociedad Antoine Griezmann (i) celebra su primer gol durante el partido correspondiente a la trigésima segunda jornada del Campeonato Nacional de Liga de Primera División que ha enfrentado al conjunto vasco con el Sporting de Gijón en el estadio de Anoeta.

El entrenador de la Real Sociedad, el uruguayo Martín Lasarte, se presentó fundido por el esfuerzo a la conferencia de prensa, reconoció los méritos del Sporting y destacó que lo importante era lograr la victoria para acabar con "una dinámica muy negativa".

El preparador uruguayo estaba muy satisfecho porque su equipo por fin fue capaz de no hundirse cuando le remontaron el partido, una constante esta temporada, por lo que concluyó que después de tantos sinsabores sus jugadores "han aprendido la lección".

Lasarte declaró también que el triunfo se gestó "más con arrestos morales y de otro tipo que los futbolísticos pero la victoria vale igual", una declaración que se repitió a lo largo de su conferencia y que destaca la trascendencia que tenía en el entorno realista sumar los tres puntos ante un "gran Sporting".

Lasarte habló del goleador Antoine Griezmann, sacó pecho cuando recordó que hace meses ya dijo "la importancia que tendría Antoine y mucha gente se río" y no tuvo reparos en declarar su admiración a su jugador, al que atribuyó una buena parte del éxito.

Manolo Preciado, por su parte, estaba contrariado con el resultado pero no con la imagen de su equipo, al que vio "enchufadísimo" y demostró saber "competir en cualquier lado", tras lo que comentó que con ese comportamiento "el objetivo se cumplirá".

El técnico del Sporting de Gijón valoró la actitud de sus hombres ante un rival que se tomó el partido "como una final", que estuvo "superintenso y dejaba jugar lo justo" y ante esas dificultades su equipo "intentó salir y llegar con alegría ofensiva".

Preciado eludió comentar la decisión arbitral de no expulsar a Mikel Labaka, que tenía ya una tarjeta, al no estar en el ámbito de su competencia y optó por poner el foco en la "bravura" de su plantilla que, a pesar de todas las adversidades, "fue a por el partido y lo tuvo ahí".