Sábado, 16 de Abril de 2011

Salgado reitera en Washington la capacidad de España para pagar la deuda

EFE ·16/04/2011 - 19:29h

EFE - Fotografía tomada el pasado 9 de abril en la que se registró a la ministra española de Economía y Hacienda, Elena Salgado, quien consideró inoportuno el recorte de un 20 % de la plantilla de Telefónica. EFE/Archivo

La vicepresidenta del Gobierno español y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, reiteró hoy en Washington la capacidad de España para pagar su deuda en medio de crecientes temores al impago de Grecia.

Sus comentarios llegan después de que el ex presidente español José María Aznar asegurase esta semana en un discurso en la Universidad de Columbia en Nueva York que España tiene "muy, muy complicado" pagar su deuda después de que el Banco Central Europeo (BCE) decidiera subir los tipos de interés este mes.

La vicepresidenta aseguró hoy en rueda de prensa en Washington en el marco de la reunión conjunta del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) que las declaraciones de Aznar "demuestran una cierta ignorancia y además son mal intencionadas".

Salgado explicó que hay que comparar los 25 puntos básicos de incremento en los tipos de interés con los 100 puntos que se ha reducido el coste de la deuda española.

"Siguiendo el hilo del razonamiento, que no es un hilo de razonamiento particularmente inteligente, pero incluso siguiéndolo tendríamos que llegar a esa conclusión", afirmó la ministra.

Subrayó, por lo demás, que esos comentarios llegan justo cuando analistas privados e instituciones internacionales están reconociendo los esfuerzos de España para hacer frente a la crisis.

Y no sólo eso, añadió, sino que, en contra de lo que pronosticaban algunos, la crisis en el vecino Portugal "no ha supuesto ninguna problema para la deuda española"

"Sería justo pedirle al señor Aznar la responsabilidad que debe de tener quien ha ocupado un puesto tan importante", concluyó.

La ministra se refirió también al incremento de unos 30 puntos en la prima de riesgo de España de los últimos días.

Recordó, en ese sentido, que el diferencial llegó a ser de 280 puntos, para bajar hasta los alrededor de 170 y situarse en 200 puntos en los últimos días.

"No estamos en absoluto donde estábamos cuando se desencadenó la crisis de Irlanda", subrayó para añadir que "no hay ninguna noticia negativa" que justifique el incremento de la prima de riesgo.

"La explicación hay que buscarla en algo ajeno a las políticas económicas españolas y a partir de ahí ya no diré nada más", aseguró Salgado en una aparente referencia a los comentarios del ministro alemán de Finanzas Wolfgang Schäuble.

Schäuble dijo el jueves que Atenas podría verse obligada a adoptar "medidas adicionales", lo que provocó una estampida en los mercados al alimentar el temor a una reestructuración de la deuda en Grecia.

Salgado se refirió también al mercado laboral español al afirmar que no cree que se vayan a alcanzar los cinco millones de parados.

"Digo y sigo diciendo que no llegaremos a los cinco millones de parados. Una valoración de un dato tan concreto no es fácil, pero sigo insistiendo en que mi expectativa es que no se llegue a esa cifra", afirmó.

La ministra contradecía así a al ministro de Trabajo Valeriano Gómez quien dijo hoy en una entrevista con el diario español Expansión no descartar los cinco millones de parados "si sigue aumentando la población activa", variable que el FMI espera que siga elevándose.

Salgado indicó que si no se alcanzan los cinco millones de desempleados este trimestre no se alcanzarán "nunca" porque, según explicó, a partir de esa fecha "la recuperación va a mejorar".

La ministra criticó, por lo demás, los planes de Telefónica para recortar el 20 por ciento de su plantilla, que calificó de inoportuna al coincidir con momentos en lo que se deciden incentivos para los directivos de la empresa.

Insistió, de todos modos, que Telefónica "es una empresa privada y si lo que hace se ajusta a la legalidad, podrá hacerlo".

La multinacional española anunció el pasado jueves un plan para recortar un 20 por ciento (alrededor de 6.000 trabajadores) de su plantilla en España y a la vez su decisión de destinar 450 millones de euros en incentivos para 1.900 directivos de la compañía.