Sábado, 16 de Abril de 2011

Ajedrez de pizarra y mental

Entrenadores y psicólogos deportivos apuestan por una preparación táctico-psicológica para afrontar los cuatro clásicos

L. J. MOÑINO / N. ROMÁN ·16/04/2011 - 08:00h

L. J. MOÑINO / N. ROMÁN - Guardiola y Cristiano, en el pique de la primera vuelta tras esconder el técnico el balón al portugués. efe

Cuatro clásicos en 18 días. Territorio virgen para el fútbol. Ni Mourinho ni Guardiola, ni sus jugadores, ni las hinchadas de uno y otro club han conocido nada igual. El único precedente similar es un cuádruple enfrentamiento en la Copa de España de 1916: partidos de ida y vuelta y dos de desempate. Pero una cadena de cuatro citas tan seguidas con los dos gigantes del fútbol español al máximo nivel y con al menos dos títulos en juego nunca se había dado. El reto apunta a cómo gestionar desde los banquillos una coyuntura tan novedosa como trascendental. Todo se multiplicará por cuatro en los cerebros de los entrenadores: los detalles tácticos y sus correcciones, los aspectos emocionales colectivos e individuales, los juegos mediáticos de uno y otro lado. Se pondrá a prueba su capacidad para tocar teclas tan tácticas como emotivas. Será una partida de ajedrez en la pizarra y en la psique. Un recital de mind games.

"No se puede dar doctrina de algo que es desconocido para el mundo del fútbol. Hay que remitirse al baloncesto, aunque también hay diferencias con los play-off, como las psicológicas. Y la más importante es que el segundo partido es una final", reflexiona Lillo. "Claro que habrá correcciones tácticas dependiendo de lo que pase en cada partido y serán muy importantes para los entrenadores porque, si te hacen dos veces la misma, quedas en ridículo", señala Del Bosque. "Yo lo prepararía como están haciendo ellos, preocupándome del primero", asegura Eusebio Sacristán que, como conocedor de Guardiola, advierte: "Cualquier sorpresa que Mourinho tenga preparada a Pep este la tendrá trabajada y no creo que le sorprenda. Si me pongo en la piel de Mourinho, cualquier novedad táctica la aplicaría en la final de Copa, que es más determinante para el Madrid".

"Hoy Pep puede guardarse algo; en un 'play-off' sacas todo

"Cada partido debe prepararse de forma diferente, pero siempre teniendo en cuenta lo que ha sucedido en el anterior. La final de Copa hay que aislarla. Ahí no hay excusas ni nada que la haga depender de lo sucedido anteriormente", dice Antic. "No creo que a estas alturas Guardiola gane a Mourinho o viceversa por una sorpresa táctica", asegura Mendilibar.

"La sorpresa táctica, si es que la hay, debe utilizarse según las necesidades. En este caso, todo apunta a la Copa y al Madrid. Debe apoyarse siempre en los estados de forma. Si hay alguna partida de ajedrez, puede estar ahí. Por ejemplo, si ahora Di María está bien, Guardiola puede buscar que no reciba cómodo y Mourinho hacer lo mismo con Iniesta. Villa y Cristiano, que no pasan por un buen momento, también pueden condicionar los planteamientos", matiza Antic.

Para Ettore Messina, exentrenador blanco de baloncesto, no hay lugar a la comparación con su deporte, pese a que Guardiola suela hablar con Xavi Pascual: "El resultado de un partido afectará menos a los otros. La serie influirá en la cuestión física y táctica, porque puedes corregir errores, pero menos psicológicamente, que es lo más importante". Messina apunta otra diferencia: "Guardiola se puede permitir guardar alguna cosa para el partido de Copa, ya sea tácticamente o jugadores. En un play off, no se guarda nada para el segundo partido, lo tiras todo en el primero porque puede decidir el signo de la eliminatoria".

El talón de aquiles puede ser un desajuste emocional"

"No creo que haya grandes sorpresas tácticas, pero sí matices. El vídeo será importante en cuestiones de estrategia. Eso sí, a los dos minutos se te puede venir abajo todo lo que hayas trabajado por una expulsión o un gol en los dos primeros minutos. También hay un aspecto psicológico importante de cara al primer partido y es que uno de los equipos (Barça) viene de cinco victorias consecutivas", dice Lillo.

La cuestión mental ha adquirido una dimensión por encima de la táctica. "Aunque se trate de cuatro clásicos con una trascendencia diferente, desde el punto de vista psicológico no se debe hacer un trabajo especial. Eso puede interpretarse como que, con lo que haces normalmente, no es suficiente y el coco puede empezar a pensar más de lo necesario", dice Pep Marí, psicólogo del CAR de San Cugat. En la misma línea se expresa Julieta Paris, psicóloga deportiva: "La parte cognitiva, que es la táctica, está más que trabajada. Los jugadores se conocen, saben cómo desestabilizar y despistar al otro. El talón de Aquiles puede ser un desajuste emocional, una ira no controlada, una sorpresa o el miedo a perder... La templanza emocional es el objetivo".